Las acciones de SpaceX y Tesla subieron con fuerza después de que Elon Musk anunciara que ambas empresas formaron comités especiales para analizar una posible fusión
La operación reuniría al principal proveedor mundial de lanzamientos espaciales y servicios de internet satelital con uno de los mayores fabricantes de vehículos eléctricos. Según las valuaciones actuales, la compañía resultante tendría un valor aproximado de 3,5 billones de dólares
De concretarse, sería una de las mayores fusiones corporativas de la historia. Superaría ampliamente, en valores actuales, la operación de 354.000 millones de dólares que había marcado el récord anterior
Inteligencia artificial como eje común
Musk sostiene que ambas empresas dependen cada vez más de la inteligencia artificial. Ya colaboran en la fabricación de chips para IA en una planta llamada Terafab, ubicada en Texas
Tesla también necesita esta tecnología para sus robots humanoides y para desarrollar vehículos capaces de operar sin conductor. La conexión satelital de SpaceX podría facilitar esos servicios, mientras que el proyecto Starmind busca instalar grandes centros de datos en órbita
La eventual integración también podría impulsar otros proyectos, como vehículos voladores, aunque su viabilidad todavía es incierta
Impacto sobre la fortuna de Musk
Musk posee el 11% de SpaceX, aunque concentra la mayoría de los derechos de voto, y el 19% de Tesla. Una cláusula de control incluida en el plan de compensación de Tesla podría considerar cumplidos algunos objetivos de desempeño si se concreta una fusión de determinadas características
Entre esas metas figuran entregar 20 millones de vehículos, poner en circulación vehículos autónomos y desplegar un millón de robots. El avance de las acciones elevó además la fortuna estimada de Musk a 1,004 billones de dólares, un aumento de 80.000 millones en pocas horas
Valuaciones elevadas y posibles conflictos
Las acciones de SpaceX cotizan a unas 100 veces sus ganancias previstas para el próximo año. En el caso de Tesla, la relación llega a 170 veces, frente a unas 19 veces para las grandes compañías del índice S&P 500
El entusiasmo de los inversores convive con posibles conflictos de interés. Varios analistas que siguen a las dos empresas trabajan para bancos que podrían competir por asesorar futuras operaciones de Musk o financiar sus proyectos
El factor político
La operación también podría enfrentar una revisión más estricta en Washington. SpaceX depende de importantes contratos federales y espera ampliar su participación en los programas de la NASA para regresar con astronautas a la Luna
Tesla, por su parte, enfrenta investigaciones de seguridad relacionadas con su software de asistencia al conductor. Un cambio en la mayoría del Congreso podría aumentar el control sobre las dos compañías, sus contratos públicos y sus planes tecnológicos
SpaceX advirtió en documentos vinculados con su salida a bolsa que un cambio en el control del Congreso podría afectar de forma significativa y negativa su crecimiento y su posición competitiva
La posible fusión todavía está en una etapa preliminar. Los comités de ambas empresas deben evaluar la operación y sus implicancias financieras, regulatorias y políticas