WASHINGTON — El mismo día de la invasión a Ucrania en 2022, Rusia desactivó miles de módems satelitales en Ucrania y en otros países europeos para interrumpir las comunicaciones. Ese episodio volvió a poner en foco la fragilidad de infraestructuras clave frente a ataques cibernéticos y abrió paso a nuevas herramientas de defensa

La empresa de ciberseguridad Atalanta presentó Argo, un producto que incorpora la tecnología que fue decisiva para proteger la red satelital de Viasat después del ataque ruso. Según la compañía, el sistema se apoya en lo que define como “comprensión de software”, una combinación de matemáticas avanzadas e inteligencia artificial para analizar software y sistemas conectados a internet de manera más integral

Una defensa pensada para amenazas actuales

La apuesta llega en un escenario marcado por nuevas alertas sobre amenazas a infraestructuras sensibles. Este verano, varias agencias gubernamentales advirtieron que hackers iraníes han estado apuntando contra sistemas de agua y tratamiento de aguas residuales, entre otras instalaciones críticas

“Las herramientas y técnicas de ayer no escalan para hoy y la ‘comprensión de software’ va a ser el camino a seguir para cualquiera que construya un sistema de importancia para Estados Unidos”, señaló Anjana Rajan, directora ejecutiva y cofundadora de Atalanta

Desde Viasat, su jefe de estrategia cibernética, Nick Saunders, sostuvo que la tecnología no solo refuerza la red frente a futuros ataques, sino que además permite demostrarlo con base matemática. “Hemos construido durante el último año, trabajando con Atalanta, una capacidad con la que podemos empezar a desarrollar una comprensión de cómo nuestros sistemas son más resilientes frente a ataques”, dijo

Del caso Viasat al uso institucional

La tecnología de Atalanta también fue seleccionada para trabajar en la Genesis Mission, la iniciativa del Departamento de Energía destinada a crear reactores nucleares autónomos

Greg Shannon, científico jefe de ciberseguridad del Laboratorio Nacional de Idaho, consideró que este tipo de sistema terminará por convertirse en un estándar para probar nuevas capacidades. “En una o dos décadas, esperaría que fuera simplemente parte de los kits de desarrollo estándar”, afirmó

Shannon recordó que la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa ha invertido miles de millones de dólares durante décadas en esta línea de trabajo, una apuesta que ayudó a generar la demanda para soluciones como Argo. El funcionario también vinculó ese esfuerzo con tecnologías que marcaron época, como internet y los aviones furtivos

El año pasado, Emil Michael, jefe de tecnología del Pentágono, dijo en una conferencia de software de esa agencia que veía las matemáticas detrás de esta tecnología como el futuro de las fuerzas armadas y que quería que se convirtiera en el “estándar de oro” del Departamento de Defensa para la ciberseguridad