Un equipo de investigadores subió al Grizzly Giant, la secuoya gigante más antigua y grande del Bosque de Mariposas, en el Parque Nacional Yosemite, para revisar su estado de conservación. En la copa del árbol, de unos 2900 años de antigüedad, encontraron una familia de ardillas Douglas viviendo en sus cavidades
Una revisión en la copa del árbol
La expedición alcanzó una altura de 63,5 metros hasta las zonas más altas de la secuoya. El objetivo era detectar señales de insectos dañinos y otros problemas que pudieran afectar su salud. También participaron tareas de recolección de muestras para conservación genética y mediciones como el potencial hídrico y la presencia de escarabajos de la corteza
Para realizar el ascenso, el área debió cerrarse y el equipo utilizó arneses, cascos, cuerdas y herramientas fotográficas y de muestreo. La instalación de las líneas llevó un día entero, aunque los investigadores señalaron que el árbol facilitó la tarea por el grosor de sus ramas
Un árbol todavía funcional como ecosistema
El hallazgo de las ardillas reforzó la idea de que el Grizzly Giant no es solo un monumento natural, sino también un entorno vivo. Según la evaluación realizada, la secuoya se encuentra sana: no se detectaron signos de reproducción del escarabajo que afecta la corteza y el nivel de agua resultó adecuado
Las exploraciones de este tipo se volvieron más difíciles por las regulaciones, pese a que siguen siendo valiosas para detectar a tiempo amenazas que suelen empezar en lo alto de la copa. Los drones y las imágenes satelitales ayudan, pero no reemplazan por completo el trabajo directo en el árbol
Lo que sigue para la investigación
En el caso del Grizzly Giant, el equipo tuvo que esperar dos años para obtener la autorización necesaria. Con los resultados obtenidos, el próximo paso será estudiar otras secuoyas gigantes emblemáticas, entre ellas el General Grant, en el Parque Nacional Kings Canyon