CARACAS.- Con prudencia y algo de expectativa, muchos venezolanos siguen el comienzo de una nueva ronda de negociaciones entre el gobierno y la oposición, impulsada por Estados Unidos, después de varios intentos fallidos de acercamiento

Las conversaciones se abrirán con el objetivo de reforzar la democracia y restituir derechos tras casi tres décadas de gobierno socialista. Participarán representantes de la Asamblea Nacional, de amplia mayoría oficialista, y un grupo de exlegisladores opositores que antes intentaron desplazar a Nicolás Maduro. Washington tendrá un papel de facilitación

Expectativas cautas

En la calle, el ánimo combina escepticismo y deseo de avance. “Espero que estas personas finalmente entiendan que no vamos a seguir adelante con las arbitrariedades de siempre; deben respetar los acuerdos”, dijo Soraida Martínez, ama de casa de 58 años. “Ambas partes tienen que hacer concesiones por el bien del país”

La cita llega casi siete semanas después de un encuentro en Caracas entre Jorge Rodríguez, jefe de la Asamblea Nacional, y Dinorah Figuera, exdiputada que regresó brevemente al país tras casi ocho años en el exilio. Figuera fue elegida en 2023 para representar a los legisladores opositores de la Asamblea de 2015, considerada la última institución electa democráticamente en Venezuela

Una hoja de ruta incierta

Tras la captura de Maduro y su esposa por fuerzas estadounidenses en enero, la administración de Donald Trump propuso un plan de tres etapas para Venezuela: estabilización, recuperación y transición democrática

El Departamento de Estado afirmó este viernes que no busca dictar cómo debe organizarse la elección venezolana y que entiende las dificultades de preparar una votación mientras el país sigue recuperándose de los devastadores terremotos

“Estamos allí para ayudar a facilitar, no para dictar, un proceso de reconciliación a través del cual pueda expresarse la voluntad del pueblo venezolano”, señaló. También dijo que promoverá el paso de los partidos desde la protesta hacia la actividad política, una prensa libre y abierta, un consejo electoral honesto y transparente, y seguridad en los centros de votación

Los negociadores prevén además un llamado a la unidad nacional después de los dos fuertes sismos del 24 de junio, que dejaron más de 5.500 muertos, 16.700 heridos y más de 20.000 personas sin hogar, según el último informe oficial

Derechos antes que urnas

Pese al fracaso de cuatro procesos de diálogo entre 2017 y 2024, una amplia mayoría en Venezuela espera un resultado positivo en esta nueva instancia, dada la situación política inédita del país tras la salida de Maduro y la influencia de Estados Unidos en la administración Rodríguez

Sin embargo, varios analistas advierten que una transición democrática sigue lejos. Señalan que una elección libre sería la última etapa de un proceso largo, y que todavía no parece cercano el momento de fijar un calendario electoral ni condiciones para un voto competitivo

“Una transición a la democracia no comienza con el inicio de un diálogo. Comienza con el reconocimiento y la restitución de las garantías que han sido vulneradas”, sostuvo John Magdaleno, consultor político y profesor de la Universidad Católica Andrés Bello

Para Magdaleno, primero deben restablecerse las libertades civiles y políticas, entre ellas la libertad de expresión, de prensa, de reunión y asociación, la inviolabilidad de las comunicaciones privadas y otras garantías vinculadas a los derechos humanos