Un día complicado puede cambiar el estado de ánimo en pocos minutos. El tránsito, una mala noticia o un comentario desafortunado suelen generar respuestas automáticas frente a las situaciones externas

Víctor Küppers abordó este tema en un video publicado en Instagram, donde comparte contenidos vinculados con la psicología positiva y el crecimiento personal. Allí retomó una enseñanza de Stephen Covey sobre la posibilidad de elegir cómo reaccionar

El margen entre lo que ocurre y la respuesta

Según explicó, muchas personas viven condicionadas por las circunstancias: se sienten bien cuando todo marcha correctamente y se enojan cuando aparecen dificultades. Sin embargo, entre el hecho y la reacción existe un margen que permite tomar una decisión consciente

Para Küppers, la fortaleza personal no depende únicamente de lo que sucede, sino de la forma en que cada individuo decide afrontarlo. El estímulo puede influir, pero no determina por completo la respuesta

La repetición como base del cambio

Esta capacidad no aparece de manera espontánea. Se desarrolla mediante la práctica y la repetición, porque las respuestas cotidianas terminan convirtiéndose en hábitos

El especialista advirtió que la motivación puede ser útil para comenzar una actividad, pero suele ser pasajera. Para sostener un objetivo hasta el final hacen falta disciplina y fuerza de voluntad. El video superó las 900.000 reproducciones

Cómo entrenar una respuesta más consciente

Una primera estrategia consiste en hacer una pausa antes de responder ante una situación que provoca enojo, miedo o tristeza. Respirar profundamente o contar hasta tres puede ayudar a recuperar ese margen de decisión

También es importante identificar las emociones sin actuar impulsivamente desde ellas. Reconocer lo que se siente permite tomar distancia y evaluar la situación con mayor claridad

Otra práctica es revisar los pensamientos automáticos. Preguntarse si una determinada interpretación ayuda o agrava el malestar puede modificar la manera de reaccionar

La voluntad, además, puede fortalecerse mediante compromisos pequeños: cumplir un horario, terminar una tarea pendiente o hacer ejercicio. Cada acción sostenida contribuye a consolidar la disciplina

La gratitud y la aceptación también ayudan a permanecer en el presente, incluso durante los días difíciles. El proceso requiere paciencia: cambiar respuestas automáticas lleva tiempo y depende de la constancia más que de la perfección