Sofía Pachano y Santiago Raimundo viajaron a Italia junto a su hijo Vito, de siete meses, en una travesía que terminó sumando un acontecimiento inesperado: el bautismo del bebé
La familia se encontraba en la región de Puglia, acompañada por Aníbal Pachano y Ana Sans, cuando decidió realizar la ceremonia en una iglesia de San Vito, localidad de Polignano a Mare
Una celebración que surgió durante el viaje
Pachano fue quien mostró las primeras imágenes del encuentro. En una de ellas apareció junto a Santiago y su padre, mientras un sacerdote hacía la señal de la cruz sobre la frente de Vito. La publicación estuvo acompañada por un breve mensaje: “Pasaron cosas”
Más tarde, la actriz explicó que se trataba del bautismo de su hijo. La idea había surgido por las coincidencias entre el nombre del niño y el lugar donde estaban de vacaciones
La propuesta fue realizada por su amiga Florencia Puglia, quien además colaboró con la organización. Se comunicó con el sacerdote y coordinó distintos detalles, entre ellos la torta y los recuerdos para los invitados
Los souvenirs eran masas de almendra de origen italiano. Ana Sans, la abuela de Vito, también participó en la preparación y realizó las tarjetas de la celebración. Luego, los familiares y allegados posaron frente a la iglesia junto a los padrinos del bebé
El primer vuelo de Vito
El bautismo fue el momento central de un viaje que comenzó con una extensa preparación. Para el primer vuelo de Vito, sus padres organizaron ropa, cochecito, accesorios y otros elementos necesarios para la vida cotidiana del bebé
También sumaron algunos encargos de conocidos que viven en el extranjero, como dulce de leche y un secador de piso. En las imágenes del armado del equipaje se observaron bolsos abiertos y objetos distribuidos por distintos espacios de la casa, mientras la pareja intentaba ordenar todo antes de partir
Para afrontar el trayecto, Sofía y Santiago prepararon pequeñas bolsas con golosinas destinadas a los demás pasajeros. Cada una incluía una tarjeta escrita en nombre de Vito, con una presentación simpática y un pedido de comprensión ante la posibilidad de que el bebé llorara durante el vuelo
Así, el primer viaje en avión de Vito combinó la logística propia de viajar con un bebé, el acompañamiento de sus abuelos y una ceremonia religiosa que la familia no había planeado inicialmente, pero que convirtió la estadía en Italia en un recuerdo especial