La expectativa de vida atraviesa un cambio de paradigma: ya no alcanza con sumar años, también importa en qué condiciones se transitan
El neurólogo Conrado Estol sostuvo que una longevidad plena requiere hábitos sostenidos, propósito de vida y una mirada positiva. También cuestionó la idea de que la jubilación deba asociarse con la pasividad
“Tener 75, a ver qué hago, me pongo a ver telenovelas toda la tarde. No. Tenés que mantenerte activo”, planteó
Los siete pilares del bienestar
Según Estol, una vejez saludable se apoya en siete prácticas cotidianas: controlar el estrés, mantener los vínculos sociales, dormir correctamente, no fumar, moderar el consumo de alcohol, llevar una nutrición sana y hacer ejercicio
El especialista señaló que estos hábitos deberían incorporarse desde edades tempranas. Afirmó que llegar a los 90 o 100 años con plenitud física y cognitiva puede ser una posibilidad si se sostienen esos pilares
También remarcó que, cuando la ansiedad no puede controlarse mediante hábitos, es importante consultar a un profesional. En esos casos, consideró que no hay que temer a la medicación correctamente indicada
Una década marcada por la mala salud
El médico cuestionó el concepto tradicional de vejez y advirtió que dos tercios de las personas atraviesan sus últimos diez años de vida en un estado de salud malo o muy malo
A esa etapa la definió como una “década perdida”. Su propuesta consiste en desplazar el foco desde la edad cronológica hacia la calidad de vida, la actividad y el cuidado preventivo