Antonia Cruz Rojas cumplió 111 años en Viques, un distrito de la provincia peruana de Huancayo. Nacida el 8 de febrero de 1915, vive junto a su hija, Paulina Romero, y mantiene costumbres alimentarias que forman parte de la tradición familiar

Durante su cumpleaños recibió saludos de familiares, vecinos y representantes de Pensión 65, un programa del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social de Perú. También compartió una torta de vainilla con chocolate, su favorita

Una dieta basada en recetas de los Andes

La alimentación de Antonia incluye verduras, cereales y legumbres, principalmente en preparaciones calientes y caseras. Entre sus comidas preferidas están las sopas de morón y trigo, la crema de arvejas, el chupe de calabaza y el olluco, un tubérculo tradicional de la región andina

También consume una bebida conocida como siete semillas, que puede prepararse con distintos cereales y granos. Entre los ingredientes habituales de la zona se encuentran la quinua, la cebada, la kiwicha y la cañihua

Según su hija, Antonia prefiere los caldos porque los considera livianos y siente que le ayudan a conservar la energía durante el día. Sin embargo, no hay evidencia de que estos alimentos, por sí solos, garanticen una vida más larga. La longevidad también está relacionada con factores genéticos, ambientales y otros hábitos cotidianos

La rutina familiar de una mujer centenaria

Además de cuidar sus tradiciones culinarias, Antonia lleva una vida tranquila junto a Paulina, quien se ocupa de sus cuidados. La mujer suele conversar con sus vecinos y reunirse con personas cercanas

Una de sus costumbres es sentarse en un sillón junto a la puerta de su casa para contemplar el atardecer y observar el movimiento de su entorno. Para su comunidad, su historia representa la continuidad de los vínculos familiares, la cocina casera y las raíces andinas