La ganadería argentina enfrenta el desafío de demostrar con datos cómo se produce y qué características tiene la carne que llega al mercado. Para Sebastián Victorica, cofundador y director de UBI Meat, la genética y la alimentación deben complementarse con mediciones objetivas y trazabilidad
El objetivo es conectar información que hoy permanece separada entre productores, feedlots y frigoríficos. Ese registro permitiría conocer el recorrido del animal y relacionar sus condiciones de crianza con los resultados obtenidos después de la faena
Una identificación que reúne todo el recorrido
La propuesta, presentada como un “pasaporte digital de la vaca”, reúne datos sobre el origen, la raza, el sexo, la edad, el peso, la alimentación y el paso por el feedlot. También incorpora la identificación mediante la caravana y los registros generados en el frigorífico
La plataforma busca que esa información vuelva al productor. Conocer el rendimiento en calidad, además del peso, permitiría evaluar si la genética, la dieta y el tiempo de permanencia en el corral fueron adecuados
Según explicó Victorica, los datos también podrían servir para revisar costos. Si un animal alcanza antes de lo previsto una determinada calidad, el productor podría ajustar la alimentación y reducir los días de engorde, siempre que esa condición esté respaldada por mediciones
Fotos de celular para estimar la grasa
Una de las herramientas desarrolladas por UBI Meat analiza fotografías de recortes de carne tomadas con un teléfono celular. La aplicación estima el porcentaje de grasa presente en piezas que pueden destinarse, por ejemplo, a la elaboración de hamburguesas
La empresa informó que esa medición logró una precisión superior al 95% en sus pruebas. La tecnología también se utiliza para evaluar el marmoreo, es decir, la grasa intramuscular, y para clasificar cortes según categorías empleadas en Estados Unidos: Select, Choice y Prime
Un lenguaje común para la cadena
La firma incorporó la tipificación argentina a sus sistemas hace dos años y trabaja para sumar información de otros proveedores. La intención es que los datos puedan circular entre los distintos eslabones y que la calidad sea reconocida con criterios compartidos
Como referencia, Victorica analizará el programa Meat Standards Australia, que clasifica la carne mediante parámetros de calidad y experiencia de consumo. En la Argentina, sostiene, ya existen herramientas de tipificación que pueden servir como base para avanzar hacia una mayor objetividad
La trazabilidad también adquiere importancia frente a las exigencias de compradores y consumidores. Integrar datos productivos y ambientales podría ayudar a documentar el origen de la carne, su recorrido y las condiciones en que fue producida
Victorica expondrá esta propuesta durante el 5º Congreso Federal Ganadero de Rosgan, previsto para el 12 de noviembre en la Bolsa de Comercio de Rosario. En el panel dedicado a genética, nutrición y producto mostrará cómo la información puede vincularse con la medición de la calidad