Warner Bros. quiere avanzar con Barbie 2, pero el proyecto sigue frenado por la discusión económica con parte del equipo que impulsó el fenómeno de 2023. Las conversaciones con Margot Robbie, Ryan Gosling y Greta Gerwig no lograron destrabarse y el tiempo apremia: el estudio debe cerrar un acuerdo antes de diciembre o los derechos volverán a Mattel

Una negociación todavía abierta

La principal traba pasa por el dinero. La propuesta presentada por el estudio fue considerada excesiva por su propia directiva debido a los porcentajes de participación en ganancias vinculados a metas de taquilla. Según las versiones conocidas, hubo una oferta formal rechazada en mayo y, desde entonces, no apareció una contraoferta

Warner sostiene que sí hubo intentos concretos para encaminar el acuerdo. Sus directivos aseguran que se hicieron ofertas importantes para asegurar la continuidad de la saga, aunque hasta ahora sin resultado favorable

Plazo límite y presión contractual

El calendario juega en contra. El contrato establece que, si no hay un cierre antes de diciembre, los derechos de la secuela regresarían a Mattel. Ese escenario complicaría cualquier plan inmediato para repetir la fórmula que convirtió a Barbie en uno de los mayores éxitos recientes del cine comercial

La empresa juguetera, interesada en sostener el valor de su franquicia más rentable, tampoco quiere dejar pasar indefinidamente la oportunidad de una nueva película. La presión, por lo tanto, se reparte entre ambas partes

El peso del fenómeno original

El interés por una continuación nace del impacto masivo de la primera entrega. Dirigida por Greta Gerwig y coescrita junto a Noah Baumbach, la película recaudó 1.500 millones de dólares en todo el mundo, obtuvo ocho nominaciones al Oscar y ganó el premio a mejor canción original

Su estreno, en paralelo con Oppenheimer, alimentó el fenómeno cultural conocido como Barbenheimer, impulsado por una campaña de marketing enorme y por la estética rosa que terminó asociada a la marca

Desde 2024, ya circulaba la idea de que Gerwig y Baumbach tenían planteos para una nueva entrega. Ahora, el futuro de Barbie 2 depende de que el estudio y el equipo creativo logren un entendimiento antes de que venza el plazo contractual