En “Paradise Lost”, Yeon Sang-ho vuelve a abordar la inteligencia artificial desde un conflicto íntimo. La historia sigue a Ryu So-young, interpretada por Kim Hyun-joo, una madre cuyo hijo Sun-woo fue secuestrado durante una excursión escolar

Durante nueve años, So-young encuentra consuelo en una versión digital del niño, recreada mediante inteligencia artificial y visible a través de gafas de realidad aumentada. Esa representación permanece detenida en los 10 años, la edad que tenía Sun-woo cuando desapareció

El conflicto cambia cuando el hijo real, interpretado por Bae Hyeon-seong, regresa convertido en un adulto al que su madre percibe como un extraño. Entonces, So-young queda dividida entre la continuidad emocional que le ofrece la recreación artificial y la presencia imprevisible de la persona real

Una relación basada en respuestas

Para Yeon, la película cuestiona qué elementos permiten reconocer a alguien como la misma persona. La inteligencia artificial puede responder de manera adecuada y ocupar un papel afectivo, pero el director duda de que esas respuestas impliquen una verdadera capacidad de reflexión

Desde su perspectiva, las emociones de la versión artificial de Sun-woo funcionan como una manifestación de los deseos y sentimientos más profundos de So-young. La pregunta central es si puede existir una relación cuando uno de sus participantes no decide ni se niega por voluntad propia

Yeon sostiene que una señal de pensamiento independiente aparecería cuando una inteligencia artificial pudiera rechazar una orden. En contraste, afirma, los niños pueden negarse de forma directa y espontánea

La inteligencia colectiva detrás del cine

El director también cuestiona que toda discusión sobre inteligencia artificial se concentre en una única definición. Recuerda que incluso los motores de búsqueda emplean esta tecnología y considera poco productivo agrupar bajo el mismo concepto fenómenos diferentes

Según Yeon, la producción cinematográfica ya depende de formas de inteligencia colectiva. Antes de estrenar una película, su equipo consulta a 100 personas durante proyecciones a ciegas para evaluar la respuesta del público

El cineasta cree que la expansión de la tecnología está permitiendo que las producciones asiáticas exploren temas que antes parecían difíciles de abordar, especialmente en mercados que históricamente contaban con menos recursos para desarrollar ciencia ficción

De una historia familiar a la pantalla

La película nació a partir de un relato de aproximadamente tres páginas escrito por la madre de Yeon, una mujer que trabajaba como limpiadora y no se dedicaba profesionalmente a la escritura. El director le había dicho que cualquiera podía crear una historia

Aquel relato sobre una madre y un hijo en una aldea terminó convirtiéndose en “Paradise Lost”, título inspirado en el poema de John Milton sobre la expulsión de la humanidad del paraíso

La película se estrenó en el Festival Internacional de Cine de Toronto y llegará a los cines de Norteamérica este viernes. Yeon también dirigió “JUNG_E”, estrenada en 2023, y “Colony”, un thriller de zombis presentado este año en el Festival de Cannes