Richard Morgan, un ciudadano irlandés de 93 años, comenzó a llevar una vida activa recién a los 73. Hasta entonces, nunca había practicado disciplinas físicas de manera formal

Con el tiempo, incorporó el ejercicio constante y se convirtió en campeón mundial de remo. Los análisis médicos realizados durante una investigación científica mostraron que su capacidad pulmonar, su masa muscular y su salud cardiovascular eran comparables a las de una persona de 40 años

Un entrenamiento de 45 minutos por día

Morgan dedica alrededor de 45 minutos diarios a la actividad física. La constancia favorece el funcionamiento del sistema circulatorio y ayuda a conservar el rendimiento del organismo con el paso del tiempo

Una combinación de distintas intensidades

Sus rutinas no se basan únicamente en el esfuerzo máximo. El 70% del entrenamiento corresponde a ejercicios suaves, el 20% a una intensidad moderada y el 10% restante a exigencias cercanas al rendimiento competitivo

Fuerza para preservar la masa muscular

El atleta también incorpora mancuernas, flexiones y estocadas varias veces por semana. Estos ejercicios contribuyen a mantener la fuerza, la estabilidad y la tonicidad muscular

Proteínas como parte de la alimentación

El consumo frecuente de proteínas completa su rutina. Este nutriente ayuda a conservar la masa muscular y favorece la recuperación después del ejercicio, dos aspectos importantes durante la vejez avanzada