Durante meses, Osvaldo Laport combinó sus funciones teatrales con una mudanza que implicó desarmar 34 años de vida en una quinta de 14 mil metros cuadrados. Junto a Viviana Sáez, su compañera desde hace casi cinco décadas, guardó objetos familiares, herramientas, muebles y recuerdos que considera parte de su historia

La nueva casa está ubicada en Benavídez, sobre un terreno de 1600 metros cuadrados y con vista al río Luján. El actor buscaba un lugar con salida al agua, parecido al entorno de su infancia en Juan Lacaze, Uruguay. La propiedad también cuenta con espacio para recibir amigos, conservar recuerdos, cuidar plantas y disfrutar del jardín junto a sus tres perros: Menta, Romero y Tomillo

Un encuentro que comenzó en 1978

Laport y Sáez se conocieron mientras asistían a clases de teatro con Luis Tasca. Él tenía 23 años y ella, 18. El vínculo comenzó durante una salida grupal para ver una obra, cuando Viviana necesitó compañía para avisarles a sus padres que regresaría más tarde

Después de las clases, Osvaldo la acompañaba en colectivo hasta La Boca, donde ella vivía con su familia. Luego regresaba caminando hasta su pensión del centro porque no tenía dinero para pagar los dos boletos. En 1989, cuando fue convocado para trabajar en Venezuela en la telenovela Pobre diabla, pidió autorización a los padres de Viviana para que ella viajara con él

La fórmula de una pareja duradera

Para el actor, no existe una receta única para sostener una relación durante 47 años. Habla de sensibilidad, escucha, respeto, perseverancia y capacidad para atravesar juntos los momentos difíciles. También destaca el legado que ambos recibieron de sus familias

Laport asegura que nunca hubo celos por sus papeles de galán en producciones como Más allá del horizonte, Campeones de la vida y Amor en custodia. Según explica, los dos entendieron desde el comienzo que se trataba de una parte de su trabajo y se acompañaron tanto en lo profesional como en lo personal

También contó que continúa durmiendo junto a Viviana y que el contacto físico sigue siendo importante para ambos. Para él, el amor y el erotismo se transforman con el tiempo: pueden expresarse en tomarse de la mano, compartir una salida o elegir ropa juntos

Detalles cotidianos y una historia familiar

El actor conserva gestos que forman parte de su relación: llevarle mate a la cama a Viviana y regalarle rosas antes de sus shows. Su afición por las flores nació cuando tenía ocho años y trabajaba como canillita en su pueblo. Más tarde, comenzó a hacer mandados y a preparar ramos en la casa de una clienta

Laport también recuerda que su madre, modista, le confeccionaba prendas cuando era chico. Con el tiempo aprendió a coser, planchar, trabajar la huerta y construir. Incluso llegó a diseñar ropa y accesorios para Viviana cuando ambos asistían a estrenos y atravesaban una etapa económica difícil

Aunque disfruta de la comida, entrena todos los días. Dice que lo hace para sentirse bien, envejecer con dignidad y también para seguir seduciendo a su mujer

El vínculo con Jazmín y la posibilidad de ser abuelo

La pareja mantiene una relación cercana con su hija Jazmín y con Boris Bakst, conocido como Boro, su pareja desde hace dos años. Ambos comenzaron a convivir recientemente, una situación que llena de alegría a Osvaldo y Viviana

Cuando Jazmín pide consejos, sus padres comparten su experiencia sin presentarla como una fórmula universal. El actor describe a la pareja como diferente y complementaria, y cuenta que coincidieron en recomendarle a su hija disciplina, estudio, perseverancia y equilibrio para desarrollar su carrera artística

El compromiso con las personas refugiadas

Laport lleva dos décadas como embajador de buena voluntad de ACNUR y fue el primer representante de América Latina en ocupar ese cargo. Sus viajes a zonas de conflicto modificaron su mirada sobre las guerras, las crisis políticas y las hambrunas

Según señaló, actualmente hay más de 117 millones de personas desplazadas en el mundo. En noviembre planea viajar a Sudán como parte de “La Promesa”, una campaña que reúne a embajadores comprometidos con la visibilización de esta problemática

Una nueva etapa profesional

El actor asegura que cumplir 70 años no lo llevó a realizar grandes balances. Lo celebró con un asado y una torta preparada con dulce de batata y queso, una de sus combinaciones preferidas

En lo laboral, valora haber interpretado personajes diversos, como un boxeador, un indígena y un gitano. Actualmente analiza nuevos proyectos junto a Jazmín y Boro, mientras atraviesa una etapa en la que prefiere elegir con cuidado y dejar espacio para las sorpresas

Respecto de un posible casamiento con Viviana, ambos lo toman con humor. Ella bromea con que todavía espera una propuesta tradicional, de rodillas y con anillo. Laport imagina, en cambio, una escena junto al río: llegar en un bote de madera para llevarla hasta la iglesia ubicada en la otra orilla