Claudia Villafañe volvió sobre una escena de su historia con Diego Maradona y dejó una anécdota que mezcló humor, picardía y memoria familiar. Durante su visita a La cocina rebelde, contó cuál era el método que usaba el exfutbolista para salir de noche sin que ella lo notara

Una relación que empezó muy joven

Villafañe explicó que se puso de novia a los 15 años y que, en esa etapa, muchas de las salidas que compartía con sus amigas terminaron siendo también salidas con Diego. Según recordó, él a veces iba solo a bailar y al día siguiente ya era tema de conversación para todos

La trampa para esquivar el ruido del auto

La anécdota más llamativa llegó cuando relató que vivían “pasillo de por medio” y que Maradona, ya con auto propio, lo empujaba hasta la esquina cuando pasaba un colectivo para que ella no escuchara el arranque. La escena provocó risas en el estudio, pero el plan no le duró demasiado

Al día siguiente, cuando Claudia fue a saludarlo antes de ir al colegio, quien la atendió fue Don Diego, visiblemente molesto. Allí recibió el reto por una supuesta salida nocturna, aunque ella aseguró que no había salido. “En la que se metió”, recordó sobre la reacción del padre del futbolista

De romance adolescente a historia compleja

La relación entre ambos comenzó cuando Maradona se instaló cerca de la casa de Claudia, en Villa del Parque. Con el tiempo se casaron en 1989, en el Luna Park, y fueron padres de Dalma y Gianinna

Más tarde llegaron la separación, el divorcio y una larga serie de conflictos por bienes, objetos personales y decisiones patrimoniales. Lo que empezó como un vínculo de adolescencia terminó convertido en una historia atravesada por distancia, reclamos y disputas públicas