¿Es exagerado afirmar que la inteligencia artificial podría exterminar a la humanidad? Tal vez. Pero, frente a un riesgo de esa magnitud, prevenir parece más sensato que reaccionar cuando ya sea demasiado tarde
Hasta ahora, la prevención no parece estar a la altura del problema. Algunos tecnomagnates advierten públicamente sobre los peligros, aunque sus decisiones siguen priorizando la competencia y la velocidad de desarrollo
Los gobiernos y los organismos internacionales tampoco transmiten una respuesta eficaz y rápida. La comparación con el temor generado por el efecto Y2K puede resultar tranquilizadora: aquella amenaza no produjo el colapso previsto de la Web
Sin embargo, los riesgos actuales no necesariamente adoptarían la forma de una catástrofe inmediata. La inteligencia artificial ya participa en ataques informáticos y los intentos autónomos empiezan a convertirse en una amenaza
También se afirma que estos sistemas están creando virus que no existen en la naturaleza. En ese escenario, el problema no serían las máquinas por sí mismas, sino las personas que las entrenan y orientan hacia usos dañinos