El peronismo volvió a mostrar sus tensiones internas en una reunión reservada en un hotel de Retiro, donde Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner compartieron mesa con gobernadores, jefes de bloque y aliados. El encuentro reunió a una gran cantidad de dirigentes, pero terminó sin una definición concreta sobre el rumbo a seguir

Un encuentro con unidad declarada, pero sin acuerdo final

La reunión comenzó con un minuto de silencio por Cristina Kirchner y siguió con exposiciones breves de los principales referentes. Máximo Kirchner centró su mensaje en la crítica al ajuste y a la situación económica, mientras Massa intervino menos y dejó sensaciones de distracción entre algunos asistentes

Hacia el final, los presentes intentaron consensuar una declaración conjunta, aunque no lograron ponerse de acuerdo sobre el contenido. También buscaron conformar un comité para continuar la discusión, pero la definición quedó empantanada y se resolvió volver a reunirse más adelante, sin fecha establecida

El oficialismo busca apoyo en Pro

En paralelo, La Libertad Avanza y Pro mantuvieron otro encuentro clave después de una conversación entre Javier Milei y Karina Milei con Mauricio Macri. La negociación quedó en manos de dirigentes como Cristian Ritondo, Diego Santilli y Fernando de Andreis, con la idea de ordenar vínculos y avanzar en acuerdos políticos

La reunión se desarrolló con señales cruzadas: Santilli y Ritondo aparecen cada vez más cerca de la órbita libertaria, mientras Pro intenta conservar identidad en medio de la negociación. No hubo foto con los máximos referentes del oficialismo, pero sí un entendimiento rápido entre los equipos presentes

Señales de apuro y clima económico

El nuevo acercamiento entre el Gobierno y Pro expone la necesidad de recomponer apoyos en un escenario económico complejo. Las tensiones por la inflación, el riesgo país y el deterioro del empleo se sienten en el clima político y en sectores empresarios que empiezan a mostrar preocupación por el presente del programa económico

Mientras tanto, el tablero político sigue abierto: el peronismo busca ordenar su conducción y el oficialismo necesita ampliar respaldos para sostener su agenda. En ambos espacios, la urgencia aparece como el dato dominante