Corea del Sur no desplegará tropas ni recursos militares en el estrecho de Ormuz para intervenir en la guerra contra Irán, confirmó este viernes el presidente Lee Jae Myung
El mandatario reafirmó que Seúl mantendrá su política de no implicación y no intervención en el conflicto, luego de que trascendieran versiones sobre un posible despliegue en esa zona estratégica
“No habrá ninguna implicación ni intervención en la guerra. No desplegaremos tropas ni recursos militares de esa manera”, declaró Lee ante periodistas en la Casa Azul, sede de la presidencia surcoreana
El presidente reiteró en tres ocasiones que Corea del Sur no enviará fuerzas militares de una forma que pueda derivar en una participación directa en las hostilidades
Protección limitada para el comercio marítimo
Lee explicó que su Gobierno solo llevará a cabo las acciones mínimas necesarias para proteger los buques mercantes surcoreanos y las rutas utilizadas para transportar petróleo
Según el mandatario, esas medidas estarán destinadas a resguardar los intereses comerciales y energéticos del país, sin convertirse en una participación militar en la guerra
“Hasta ahora hemos mantenido el principio de no implicación y no intervención en la guerra, y seguiremos defendiéndolo en el futuro”, afirmó
Presión de Washington sobre sus aliados
La definición de Seúl se conoce en un contexto de presión de Estados Unidos para que sus aliados contribuyan a sus esfuerzos
El presidente estadounidense, Donald Trump, había cuestionado a finales del mes pasado el nivel de ayuda recibido de otros países y mencionó específicamente a Corea del Sur
Estados Unidos mantiene unos 28.500 soldados desplegados en territorio surcoreano para reforzar la defensa del país frente a Corea del Norte, una potencia nuclear
Las críticas de Trump a las alianzas tradicionales generaron dudas sobre el compromiso estadounidense con la seguridad en Asia Oriental
Seúl busca facilitar un diálogo con Pyongyang
En paralelo, Lee sostuvo que Trump quiere dialogar con Corea del Norte y aseguró que Seúl trabaja para facilitar un eventual acercamiento entre Washington y Pyongyang
“Es evidente que Trump quiere dialogar, y yo también insto al presidente Trump a que entable un diálogo”, declaró el mandatario
Corea del Sur mantiene esfuerzos preliminares de coordinación para promover ese contacto. Lee reconoció que una eventual reunión entre Trump y el líder norcoreano, Kim Jong Un, todavía enfrenta dificultades, aunque consideró que no es imposible
Trump afirmó el mes pasado que planea reunirse con Kim a finales de este año y señaló que es importante mantener una buena relación con el líder norcoreano
También aseguró que Corea del Norte posee 57 armas nucleares “muy poderosas”. Seúl estima que el arsenal norcoreano se ubica entre 80 y 120 armas
Pyongyang, que recibió apoyo de Rusia durante los últimos años, no respondió claramente a las propuestas de Trump
Ejercicios militares y negociaciones económicas
El mes pasado, Corea del Sur y Estados Unidos realizaron una versión más corta de los ejercicios militares anuales Ulchi Freedom Shield, después de una orden de Trump para reducirlos
La reducción de las maniobras y los contactos entre Trump y Pyongyang generaron preocupación en Seúl ante la posibilidad de quedar excluido de futuras conversaciones nucleares con Corea del Norte
Por otra parte, Lee señaló que continúan abiertas las negociaciones con Estados Unidos sobre un compromiso de inversión surcoreano por USD 350.000 millones
El acuerdo fue alcanzado el año pasado para evitar los efectos más severos de los aranceles estadounidenses. Sin embargo, los proyectos específicos y los términos definitivos aún están en discusión
El presidente surcoreano calificó las conversaciones como “muy complejas y difíciles” y afirmó que algunos términos propuestos son “difíciles de aceptar”, aunque ambas partes estarían cerca de alcanzar un acuerdo