El exintendente de San Miguel Joaquín de la Torre volvió a plantear una reforma de fondo para el conurbano bonaerense: federalizar los 27 distritos y sacar a la provincia de Buenos Aires de su órbita de competencia directa

Según explicó, la medida dejaría a esas jurisdicciones con dos niveles de gobierno: el municipal y el nacional. También sostuvo que cada distrito federal debería elegir a su propio intendente, aunque sin participar en las votaciones para gobernador, senadores o diputados provinciales

Un esquema que, según él, ya existe de hecho

De la Torre argumentó que buena parte de los servicios en el conurbano ya dependen de la Nación o de los municipios. Mencionó el agua, el gas, la electricidad, el transporte, la salud, la seguridad y la educación como áreas en las que, a su entender, la provincia tiene un rol secundario

En esa línea, afirmó que la calidad y la cantidad de esos servicios no dependen del gobierno provincial, sino de estructuras nacionales o locales. Incluso planteó que Gendarmería podría cumplir funciones ordinarias en la zona

Impuestos y coparticipación, en el centro del planteo

El exfuncionario también vinculó su propuesta con una reforma impositiva. Dijo que, si se eliminara el Estado provincial en el conurbano, también debería desaparecer Ingresos Brutos, al que definió como una carga negativa para comerciantes y consumidores

Además, remarcó que el conurbano concentra casi el 40% de la población y del PBI del país, aporta el 38% de los fondos de la coparticipación federal y recibe algo más del 20%

La idea de dividir la provincia

De la Torre también se refirió a la propuesta de fragmentar la provincia de Buenos Aires en nuevas jurisdicciones. Dijo que la iniciativa de Esteban Bullrich lo inspiró, aunque aclaró que su planteo es distinto y que ambas alternativas podrían convivir

Según señaló, si se crearan distritos federales, la facultad de dividir municipios pasaría de la provincia a la Nación