La reivindicación de la soberanía argentina sobre las islas Malvinas, promovida por Santiago Caputo dentro del gobierno de Javier Milei, comenzó a producir efectos que exceden la disputa territorial. La iniciativa buscaba reforzar la identidad nacional del oficialismo, desafiar al peronismo y ampliar el poder de sectores vinculados con Defensa e Inteligencia

Sin embargo, la estrategia abrió frentes simultáneos en la política exterior, el Congreso, la economía y la interna oficialista. También aumentó la preocupación por el método utilizado para tomar decisiones relevantes

Una ley que perdió urgencia

El proyecto de Defensa de la Soberanía Nacional, conocido como Ley Malvinas, había sido presentado como una respuesta urgente ante supuestos riesgos para el país. Esa premura surgió después de que Donald Trump insinuara, el 31 de agosto, que Estados Unidos podía revisar su neutralidad histórica y respaldar a la Argentina en el reclamo por las islas

Dos semanas después, los diputados libertarios decidieron postergar el tratamiento. Una de las explicaciones atribuye la demora a pedidos de países aliados. Otra posibilidad es que Washington haya reclamado cambios en el texto

El proyecto contempla sanciones administrativas y penales contra quienes extraigan petróleo del área marítima próxima a las islas sin autorización argentina. Las medidas podrían alcanzar a las empresas Navitas y Rockhopper, vinculadas con el emprendimiento Sea Lion, pero también a proveedores, aseguradoras, bancos y comercializadoras de hidrocarburos

Entre los proveedores aparece la empresa neerlandesa Bluewater Energy Services, encargada de construir en Catar las boyas destinadas a sostener un oleoducto conectado con Vaca Muerta. La posibilidad de que la legislación afectara a compañías estadounidenses generó advertencias desde Washington y obligó a revisar el alcance de las sanciones

Canales informales y señales contradictorias

La estrategia también habría quedado afectada por el distanciamiento entre Caputo, Barry Bennet y el empresario Leonardo Scatturice. Ese vínculo era presentado como un canal informal de comunicación con sectores del movimiento MAGA

Entre las gestiones atribuidas a Bennet figura la obtención de un financiamiento estadounidense de 20.000 millones de dólares destinado a respaldar el plan económico de Luis Caputo en 2025. El episodio deja abiertos interrogantes sobre posibles operaciones con bonos argentinos realizadas antes del anuncio del salvataje

Al mismo tiempo, la relación entre Washington y el Reino Unido habría comenzado a recomponerse. Estados Unidos también propuso reducir el Comité de Descolonización de Naciones Unidas, organismo que interviene en el reclamo argentino por Malvinas

En otro episodio, un consorcio liderado por una empresa mexicana desistió de competir por la privatización del Belgrano Cargas. Las versiones sobre la decisión mencionan posibles acuerdos empresariales y un eventual veto de sectores cercanos a los hermanos Neuss, vinculados con Santiago y Francisco Caputo

El conflicto con Chile

La tensión se extendió a Chile. Está previsto que a mediados de noviembre el buque mercante Danstar zarpe desde Punta Arenas hacia Malvinas. Desde Buenos Aires se planteó que podría transportar insumos para Sea Lion, mientras que el gobierno chileno sostuvo que llevaría provisiones para los habitantes de las islas

El canciller Pablo Quirno respaldó la explicación chilena, pero el episodio ya había generado reacciones en el Congreso argentino. El diputado Guillermo Michel propuso cancelar el tratado de protección de inversiones con Chile y el acuerdo para evitar la doble imposición. En respuesta, el Parlamento chileno impulsó siete proyectos destinados a contrarrestar lo que consideró una actitud agresiva

Una disputa territorial convertida en batalla cultural

La campaña por Malvinas incorporó además argumentos religiosos y culturales. Caputo interpretó el juramento sobre el Corán de la diputada británica Sagal Abdi-Wali como una señal de que el Reino Unido se estaba convirtiendo en un Estado islámico. A partir de esa lectura convocó a Occidente a impedir que el Atlántico Sur quedara bajo control de un supuesto califato

Ese enfoque contrasta con la búsqueda de financiamiento en países de mayoría musulmana. Milei mantuvo una reunión en París con Ahmed Al Jaber, integrante del gobierno de Emiratos Árabes Unidos y presidente de Adnoc, en el marco de las gestiones para sumar a ese país a un proyecto de exportación de gas licuado de Vaca Muerta

YPF también analiza posibles negocios con Saudi Aramco, mientras que Catar mantiene vínculos comerciales con la Argentina y un acuerdo de cielos abiertos para Qatar Airways. El emir Tamim bin Hamad Al Thani, además, regaló a Trump el avión cuyo valor ronda los 400 millones de dólares

La contradicción central es que el mismo gobierno que busca inversiones y financiamiento en países árabes promueve discursos contra el Islam. El enfrentamiento interno con Sharif Menem, defensor del pluralismo religioso y cercano al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, aparece como otro componente de la disputa

El Consejo de Seguridad Nacional

El proyecto de soberanía incluye restricciones que podrían afectar libertades civiles y políticas. Entre ellas figuran sanciones por la supuesta manipulación de la opinión pública, la difusión de campañas de desinformación y determinadas actitudes consideradas sospechosas, sin intervención judicial inicial

La iniciativa también prevé crear un Consejo de Seguridad Nacional. Su integración estaría concentrada en funcionarios cercanos a Caputo y no incluiría al Ministerio de Seguridad, que responde a Karina Milei. Desde el Congreso se propuso separar el organismo de la cuestión Malvinas e incorporar al presidente de la Cámara de Diputados

El diseño del Consejo expone la rivalidad entre distintos sectores del oficialismo y refuerza la preocupación por la concentración de atribuciones en funcionarios que no ocupan formalmente cargos de responsabilidad

Negociaciones judiciales y crisis interna

La discusión sobre la ley se superpone con negociaciones impulsadas por Diego Santilli para reunir apoyos de gobernadores a una reforma electoral. En ese marco, Santilli y Juan Bautista Mahiques buscarían acordar tres designaciones judiciales: Mahiques para la Procuración General de la Nación, Mariano Borinsky y Ariel Lijo para la Corte Suprema

La propuesta enfrenta varias dificultades. No incluye mujeres entre los candidatos y debe ser aprobada por un Senado de 72 integrantes, de los cuales 33 son mujeres. Tampoco está claro que Milei respalde la iniciativa ni que exista consenso para promover a Mahiques

La situación judicial del Gobierno agrega presión. La investigación sobre Manuel Adorni fue delegada al fiscal Gerardo Policita y la causa vinculada con la Agencia Nacional de Discapacidad sumó procesamientos confirmados por la Cámara Federal

Además, se pidió la indagatoria de los dueños de Droguería Suizo Argentina, de directivos de otras 14 droguerías y una nueva declaración de Diego Spagnuolo, ex titular del organismo

El costo político de la estrategia

La política exterior también acumuló dificultades durante la visita de Milei a España. El rey Felipe VI no lo recibió porque el Presidente argentino no se había reunido con Pedro Sánchez. Santiago Abascal lo atendió por videollamada mientras se encontraba en campaña, y tampoco fue posible un encuentro con Alberto Núñez Feijóo. Milei sólo mantuvo una reunión presencial con Isabel Díaz Ayuso

La situación económica completó el cuadro adverso. La actividad española cayó 1,7% interanual y el crecimiento acumulado se redujo a 1,2%. La industria y el comercio volvieron a contraerse. Para evitar una recesión, la Argentina habría necesitado crecer más de 8% en septiembre

En Brasil, Lula da Silva convirtió a Milei y a su programa en uno de los ejes de su campaña. El cierre de empresas, el aumento de la pobreza y el ajuste del sector público aparecen asociados a la imagen de la motosierra

La apuesta por Malvinas, presentada como una herramienta para consolidar el liderazgo oficialista, terminó conectando conflictos diplomáticos, intereses energéticos, disputas internas y cuestionamientos institucionales. Ante el deterioro económico, la confrontación internacional funciona como una forma de desplazar la atención hacia conflictos externos