Los gobernadores del norte dieron por encaminado el acuerdo con la Nación para modificar el régimen de subsidios eléctricos, aunque insistieron en que el esquema debe quedar sustentado por una herramienta que le asegure permanencia

La discusión giró en torno a la ampliación de los consumos alcanzados por el beneficio. En las zonas muy cálidas, el tope subsidiado subiría de 300 a 550 kWh; en las zonas cálidas, de 150 a 300 kWh. La cobertura regiría entre noviembre y abril, cuando el gasto en energía se dispara en el NOA y el NEA

Reclamo por una regla estable

El gobernador salteño, Gustavo Sáenz, sostuvo que el norte arrastra una larga historia de compensaciones anunciadas y luego discontinuadas. Por eso pidió que el nuevo esquema nazca con un instrumento que le dé continuidad jurídica y evite que el alivio dependa solo de decisiones de corto plazo

Según explicó, el mecanismo permitiría subsidiar entre el 50% y el 80% del costo de la electricidad, según la categoría de cada zona

El caso de Salta

Sáenz puso como ejemplo el régimen provincial de Bonificación de Tarifa para Zonas Cálidas, vigente desde el Decreto 50/23. Ese programa alcanza a unas 106.000 familias y demandó cerca de $1800 millones por mes durante el último verano, es decir, unos $9000 millones anuales a cargo del Tesoro provincial

En paralelo, la provincia busca que el reconocimiento nacional alcance a unas 140.000 familias de Rivadavia, Orán, San Martín, Anta, General Güemes, Metán, Rosario de la Frontera y La Candelaria

La mesa política del norte

Del encuentro participaron también Raúl Jalil, de Catamarca; Leandro Zdero, de Chaco; y Carlos Sadir, de Jujuy. Por La Rioja asistieron el ministro de Industria, Federico Bazán, y el secretario de Energía, Alfredo Pedrali, en representación de Ricardo Quintela

Sáenz planteó que la Argentina sigue arrastrando una distribución desigual de cargas entre regiones y afirmó que el norte viene sosteniendo desde hace años subsidios que benefician a las zonas frías. En esa línea, remarcó que la solución debe salir por resolución, ley o decreto, pero con una base que asegure permanencia

La opción inmediata sería una resolución de la Secretaría de Energía para poner el beneficio en marcha antes del verano, con una ley posterior que lo consolide