La inteligencia artificial está modificando la forma en que las empresas de software incorporan talento. Según Pablo Fiuza, presidente de la Cámara de la Industria Argentina del Software (CESSI), la demanda no desapareció, pero comenzó a orientarse hacia perfiles más especializados
El sector reúne a más de 1800 empresas y había sostenido un crecimiento constante del empleo. Sin embargo, durante el primer trimestre se perdieron 800 puestos y en el segundo se recuperaron 500. El resultado fue un estancamiento del empleo durante los primeros seis meses del año
Menos oportunidades para el primer empleo
Fiuza atribuyó parte de la pausa a la situación económica general, aunque también señaló un cambio estructural asociado con la inteligencia artificial. La industria ya no incorpora programadores principiantes al mismo ritmo que antes y busca, principalmente, personas con perfiles semi senior o senior
Una encuesta del sector mostró que la necesidad de talento continúa, pero que está cambiando el tipo de conocimiento requerido. Además, cerca del 40% de las empresas consultadas afirmó que no implementa más inteligencia artificial porque carece de recursos o de conocimientos suficientes
El nuevo debe comprender la solución completa y no limitarse a manejar un lenguaje de programación. Se valoran conocimientos de arquitectura, una mirada orientada al negocio y la capacidad de integrar herramientas de inteligencia artificial en proyectos concretos
En ese contexto, aprender Python o utilizar herramientas como Claude ya no alcanza por sí solo. Las empresas necesitan profesionales con una formación más amplia, que puedan analizar el problema, diseñar una solución y supervisar el resultado
El desafío para los perfiles junior
Durante años, la industria del software fue una puerta de entrada al mercado laboral para jóvenes que llegaban con cursos de programación o sin experiencia previa. Esa posibilidad se redujo y el ingreso de perfiles junior se volvió más difícil
Quienes buscan su primer empleo necesitan hoy un nivel de conocimiento mayor que hace dos años. El freno se observa en las nuevas incorporaciones, pero no implica una caída del empleo total del sector
Exportaciones en niveles récord
En el plano macroeconómico, las exportaciones de la economía del conocimiento continúan en niveles elevados. En la comparación interanual superan los 10.000 millones de dólares y se ubican por debajo únicamente de los sectores agropecuario y energético. Dentro de ese total, el software se acerca a los 3000 millones de dólares
La mayor estabilidad de las variables macroeconómicas permitió que las exportaciones fueran más continuas, aunque la situación de las empresas todavía necesita mejorar para acompañar ese desempeño
Una adaptación más rápida
El sector atraviesa una etapa de incertidumbre, pero también comienza a mostrar señales de optimismo. La diferencia con transformaciones anteriores es la velocidad del cambio: mientras la llegada de nuevas tecnologías otorgaba varios años para adaptarse, la inteligencia artificial modificó las reglas en apenas un año
La expectativa mejora a medida que las empresas comprenden que la IA no reemplazará por completo el trabajo humano. Un arquitecto o especialista todavía puede supervisar lo que producen estas herramientas y utilizarlas como complemento
También cambió el tiempo necesario para desarrollar productos. Un prototipo o un producto mínimo viable que antes podía requerir meses y la participación de especialistas altamente calificados ahora puede estar listo en dos días
La oportunidad argentina
Fiuza consideró que 2026 es uno de los años de mayor transformación de los últimos 15 años y anticipó que 2027 continuará marcado por la adaptación a la inteligencia artificial
La tecnología podría modificar la forma de vender e implementar proyectos y permitir que pequeñas y medianas empresas accedan a soluciones que antes no podían afrontar. La expectativa es que el crecimiento continúe con la IA como factor de impulso
Para la Argentina, la oportunidad consiste en vincular sus recursos naturales con el talento tecnológico. La energía, el campo y la minería pueden convivir con una industria capaz de generar propiedad intelectual y exportarla de manera sostenida
La instalación de centros de datos puede ser un punto de partida, pero el desafío es desarrollar capacidades alrededor de esa infraestructura y construir un ecosistema productivo basado en inteligencia artificial