El proceso de negociación impulsado por Estados Unidos en Venezuela comenzó este sábado con el compromiso de una delegación del Gobierno de Delcy Rodríguez y de un sector opositor de discutir derechos y garantías políticas, además de otros temas vinculados con una eventual transición
El arranque estuvo marcado por la incertidumbre: durante gran parte de la jornada no se conocían el lugar, la hora, los integrantes de las mesas ni la agenda exacta. Aunque se esperaba una reunión presencial, Jorge Rodríguez y Dinorah Figuera iniciaron el contacto con una llamada telefónica
Una agenda aún abierta
En ese intercambio, ambas partes acordaron incluir también el fortalecimiento de la democracia y la atención a las víctimas de los sismos de junio, que dejaron más de 5.500 muertos, al menos 16.740 heridos y cerca de 18.000 personas sin vivienda
Rodríguez y Figuera anunciaron que la primera reunión presencial será la próxima semana en Caracas, aunque sin precisar el día ni el lugar. Tampoco ofrecieron detalles sobre cómo se abordarán los puntos anunciados
Quiénes participan en la mesa
Por el lado del oficialismo estarán la ministra de Educación Universitaria, Ana María Sanjuán; el primer vicepresidente del Parlamento, Pedro Infante; y los diputados América Pérez, Génesis Garvett y Jorge Arreaza, además de Jorge Rodríguez
En representación del sector opositor participarán Figuera y los exdiputados Marco Aurelio Quiñones, Ramón López, Jorge Millán, Juan Miguel Matheus y Sergio Vergara. Además, Figuera anunció una comisión de apoyo integrada por Macario González, Desiree Barboza, Julio César Moreno y Elimar Díaz
Presión interna y respaldo externo
Figuera sostuvo que el objetivo es impulsar una transición democrática y atender a las víctimas de los terremotos. También agradeció a Estados Unidos y al secretario de Estado, Marco Rubio, por el acompañamiento en este proceso
Las conversaciones comenzaron poco más de dos meses después de que María Corina Machado y Edmundo González plantearan una negociación seria con el Gobierno para restaurar la democracia mediante una elección presidencial libre, transparente y soberana. Sin embargo, este nuevo proceso arrancó sin la participación de Machado, que dijo no haber intervenido en su diseño, construcción ni funcionamiento
En Caracas hubo protestas previas de sindicalistas, trabajadores y familiares de presos políticos, que reclamaron que el diálogo sea público y que se incluya la liberación de sus parientes. También se registró una manifestación de chavistas que rechazó lo que consideran una injerencia de Washington
En paralelo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, difundió un mapa de Venezuela con la bandera estadounidense y la leyenda “Estado 51”, en un gesto que volvió a alimentar la tensión política alrededor del país caribeño