El Cirque du Soleil prepara su salida de L’Hospitalet y trabaja ya en la búsqueda de una nueva ubicación en el área metropolitana de Barcelona. La compañía pondrá fin a su etapa en la ciudad este octubre, cuando concluya la actual temporada de Kurios
Un acuerdo que llega a su fin
La relación entre ambas partes se inició hace una década y se materializó en 2018 con la primera visita del circo a L’Hospitalet. Desde el Ayuntamiento sostienen que el solar de 19.000 metros cuadrados de Bellvitge necesita ahora destinarse a equipamientos para la ciudadanía y a zonas verdes
El consistorio y la compañía coinciden en valorar de forma positiva esta colaboración, aunque el acuerdo firmado en 2016 no era, según el circo, un contrato cerrado sino una declaración de intenciones con horizonte hasta 2030
La búsqueda, todavía en fase inicial
El responsable de contratos y permisos del circo, Dani Pérez, ha explicado que la intención es seguir actuando cada dos años en Barcelona y su entorno, pero fuera de L’Hospitalet, donde ya no encuentran recintos disponibles
La compañía ha localizado tres posibles espacios, aunque la evaluación sigue en una fase muy preliminar. El reto, admite, es importante: la Gran Carpa requiere una gran superficie, unas 1.250 estacas, mucha logística y servicios básicos como agua, desagüe, comunicaciones y buena visibilidad
Una huella cultural y económica
El circo considera ideal mantener un vínculo estable y a largo plazo que permita adaptar el recinto a sus necesidades, como ocurrió en L’Hospitalet, donde también colaboró en inversiones para evitar el uso de generadores
La etapa en la ciudad deja montajes como Totem, Luzia y Alegría. La última propuesta, Kurios, se representará del 3 de septiembre al 18 de octubre. Para el Ayuntamiento, la presencia de la compañía ha reforzado la imagen de L’Hospitalet como una ciudad abierta, con ambición cultural y capacidad para acoger grandes formatos