Greenpeace ha difundido imágenes tomadas desde una avioneta por el fotógrafo Pedro Armestre para mostrar el alcance de los incendios que han afectado a distintas zonas del centro peninsular, con especial impacto en áreas rurales, naturales y protegidas
Daño ambiental y social
La organización señala que las escenas registradas en Brieva, Almorox, San Martín de Valdeiglesias, Burgohondo y La Mierla reflejan la virulencia de los fuegos y sus efectos sobre el entorno y la economía local
Entre los espacios afectados cita el Pinar de Almorox, el Valle de Iruelas, el Castañar del Tiemblo, el entorno del embalse de San Juan, el valle del río Pirón y la Sierra Norte de Guadalajara, todos incluidos en la Red Natura 2000
Greenpeace advierte de que el fuego no solo destruye ecosistemas, sino que también compromete el futuro del medio rural y pone en riesgo a muchas familias y empleos vinculados al territorio
El riesgo tras las lluvias
La entidad alerta de que las próximas lluvias pueden arrastrar cenizas hacia ríos y embalses y deteriorar la calidad del agua. Según expone, esa escorrentía de lodo y cenizas podría afectar a las captaciones para abastecimiento humano, a la depuración y a los ecosistemas acuáticos
También advierte de posibles daños sobre especies de interés piscícola y sobre fauna y flora amenazada
Más prevención y un acuerdo político
Greenpeace reclama un cambio de enfoque en la lucha contra los incendios, centrado en la prevención y la gestión del territorio. Pide un acuerdo político amplio, con financiación estable y medidas concretas para reforzar la planificación preventiva, la extinción y la restauración de las zonas quemadas
La organización también pide una estrategia estatal con más recursos para prevención, concienciación e investigación, además de mayor dotación para la Fiscalía de Medio Ambiente, el Seprona y los agentes forestales
Entre sus propuestas figura una inversión mínima de mil millones de euros al año y un mayor cumplimiento de la normativa de protección civil y autoprotección en municipios y urbanizaciones situados en zonas de interfaz urbano-forestal
Greenpeace ha expresado su solidaridad con las personas afectadas, con los pueblos dañados por el fuego y con los equipos de extinción, y ha pedido a las fuerzas políticas que actúen pensando en el interés común