El Gobierno de Irak cerró un acuerdo de un año con Turquía para asegurar la continuidad de las exportaciones de petróleo a través del oleoducto Kirkuk-Ceyhan, una de las principales salidas del crudo iraquí hacia el Mediterráneo

El trayecto conecta los yacimientos de Kirkuk, en el norte iraquí, con la terminal turca de Ceyhan y puede transportar hasta 750.000 barriles diarios, límite que quedó fijado en el nuevo entendimiento

Un pacto con alcance energético y político

El primer ministro iraquí, Ali al Zaidi, presentó el acuerdo como un avance estratégico para sostener el flujo de exportaciones y reforzar la cooperación económica con Turquía

El ministro de Petróleo, Basim Mohamed Khudair, confirmó que el tope diario quedó establecido en el texto oficial y precisó que el entendimiento fue firmado por SOMO, la Compañía Petrolera del Norte y la estatal turca BOTAŞ

Además, Khudair señaló que ambos países trabajan en un nuevo marco para elevar el volumen exportado hasta 1,5 millones de barriles diarios en el plazo de un año

Más cooperación en agenda

Al Zaidi también adelantó que empresas iraquíes y turcas comenzarán a coordinar ese objetivo, mientras ambos gobiernos preparan un acuerdo más amplio sobre petróleo, electricidad, recursos hídricos y otras áreas de interés común

La prórroga llega después de que Bagdad y Ankara mantuvieran el flujo de crudo pese al vencimiento del acuerdo anterior, tras la visita del primer ministro iraquí a Turquía la semana pasada

El oleoducto Kirkuk-Ceyhan es una pieza clave para Irak porque ofrece una vía de exportación que evita el estrecho de Ormuz, en un contexto en el que Bagdad busca diversificar sus rutas y reducir riesgos vinculados a las tensiones regionales

La infraestructura comenzó a operar en 1976, luego de un acuerdo firmado en 1973, y tiene una longitud de cerca de 1.000 kilómetros