Málaga, 2 ago.- La prevención de incendios no se limita al verano y en la provincia de Málaga buscan convertir la gestión de los montes en una herramienta útil durante todo el año. La Diputación ha puesto en marcha un modelo basado en biomasa forestal con el que aspira a rebajar el riesgo de fuegos y, al mismo tiempo, abaratar la factura energética de los municipios
Para esta estrategia de economía circular, la institución provincial ha movilizado 17,2 millones de euros. El plan comenzó en 2019 en Yunquera, donde se sustituyeron calderas de gasóleo y electricidad por sistemas de biomasa en dependencias públicas
Tras una inversión inicial de 6,2 millones de euros, la red de calor da servicio a colegios, bibliotecas y centros de mayores de nueve municipios de la Sierra de las Nieves
Restos forestales convertidos en energía
Desde hace poco más de un mes, Yunquera cuenta además con un centro público de acopio y tratamiento de restos forestales, financiado con otros 2 millones de euros. Allí se transforman en astillas las 562 toneladas de madera extraídas el pasado año de montes públicos de este municipio y de El Burgo, dentro de una experiencia piloto de limpieza forestal con talas, podas y clareos
Estos restos aportan casi la mitad del combustible que necesitan en invierno las calderas de biomasa de la comarca. La iniciativa pretende demostrar que los residuos acumulados en el monte pueden pasar de ser un problema a convertirse en una fuente de energía, actividad económica y empleo
El presidente de la Diputación, Francisco Salado, ha defendido que el proyecto debe extenderse al resto del país y ha pedido que se implique el Gobierno central, las comunidades autónomas y las diputaciones. También ha avanzado que llevará esta propuesta a la próxima reunión del máximo órgano de representación del municipalismo