Sebastián La Rosa, especialista en longevidad, plantea que vivir más años no alcanza si no se conserva una buena calidad de vida. Su enfoque apunta a mantener en condiciones adecuadas el funcionamiento de los órganos y sistemas del cuerpo

Formado en homeopatía y medicina tradicional china, y con estudios profundizados en Asia, actualmente lidera Pulso AI, una plataforma orientada a la medicina preventiva y personalizada

Alimentación: qué, cuándo y cuánto

Para La Rosa, una alimentación saludable puede organizarse a partir de tres preguntas: qué alimentos se eligen, en qué momento se consumen y en qué cantidad. De ese modo, se evita reducir la nutrición a una dieta específica o a planes restrictivos de corta duración

Entre los modelos con mayor respaldo científico mencionó la dieta mediterránea, aunque propuso algunos ajustes: disminuir los lácteos, moderar los cereales integrales, priorizar pescados y mariscos, sumar legumbres con mayor frecuencia e incorporar hongos

También destacó la importancia del horario de las comidas. Según explicó, durante el día el organismo responde mejor a la insulina, controla con mayor eficacia la glucosa y está más preparado para procesar los alimentos. Por eso, sugirió concentrar la mayor parte de la ingesta antes de las tres de la tarde

Capacidad aeróbica y fuerza muscular

El ejercicio ocupa otro lugar central en su propuesta, especialmente a través de dos componentes: la actividad aeróbica y el entrenamiento de fuerza

La práctica aeróbica favorece la formación y el funcionamiento de las mitocondrias, estructuras celulares encargadas de producir ATP, una fuente esencial de energía. Además, se relaciona con mayores niveles de energía durante el día, un metabolismo más activo y un envejecimiento más lento

El trabajo de fuerza, en tanto, contribuye a preservar la densidad ósea y a mantener en buenas condiciones los ligamentos y el tejido conectivo. Sus beneficios, señaló, exceden el rendimiento físico

El impacto del descanso

La Rosa también llamó la atención sobre dos hábitos frecuentes que suelen subestimarse: el sedentarismo y el descanso insuficiente

En particular, remarcó que dormir bien puede influir en el desempeño laboral, el estado de ánimo y los vínculos familiares y de pareja. Para su enfoque, recuperar la importancia del sueño forma parte de una estrategia integral de prevención y bienestar

Así, la longevidad no se limita a extender la cantidad de años, sino que busca preservar la autonomía y la salud durante el mayor tiempo posible