Pasar gran parte del día frente a una pantalla suele dejar el movimiento para el final de la jornada, cuando aparece un momento libre para entrenar. Sin embargo, Laura Castagneto, profesora y especialista en gimnasia laboral, plantea que activar el cuerpo puede ser mucho más simple

Su propuesta consiste en aprovechar pequeños intervalos de la rutina. No hace falta contar con ropa deportiva, equipamiento ni una hora completa: levantarse de la silla, caminar unos minutos o movilizar las articulaciones también puede marcar una diferencia

Pausas breves para cortar el sedentarismo

Las pausas activas pueden extenderse durante 20 o 30 minutos, aunque también pueden durar cinco, dos o incluso menos. Se pueden realizar en una oficina, en casa o en cualquier espacio cotidiano, con una silla como único apoyo

“Son pausas muy cortitas y fáciles de hacer. Las puedo hacer en cualquier momento, en cualquier lugar”, explica Castagneto. El objetivo es evitar que la falta de tiempo se convierta en una razón para permanecer quietos durante horas

Una práctica adaptada a la jornada laboral

Castagneto comenzó a trabajar con gimnasia laboral mientras terminaba sus estudios. En distintas empresas dictó clases y propuso actividades como pausas activas y yoga, adaptadas a los espacios y horarios de trabajo

La pandemia interrumpió esa modalidad y la llevó a desarrollar clases online. Con el tiempo, creó una membresía virtual con propuestas para que sus alumnos pudieran moverse desde sus hogares, sin experiencia previa ni materiales específicos

La idea central, sostiene, es acercar el movimiento a cualquier persona y circunstancia. La actividad no tiene que ser exigente ni extraordinaria para resultar útil

Moverse también ayuda a recuperar el foco

Para Castagneto, el desafío no se limita a determinar cuánto ejercicio se hace, sino también cuánto tiempo transcurre sin cambiar de posición. Levantarse, tomar aire, caminar o realizar ejercicios de coordinación permite interrumpir la inercia y modificar el foco de atención

Además de favorecer la movilidad y la circulación, esas pausas pueden ayudar a despejar la mente y retomar las tareas con otra energía. El cambio comienza, según la especialista, cuando se toma conciencia de que el cuerpo necesita movimiento incluso durante una jornada laboral

Castagneto llevará esta propuesta a la segunda edición de Bienestar Fest, que se realizará el domingo 25 de octubre en el Hipódromo de Palermo. Allí ofrecerá una pausa activa con recursos pensados para que los participantes puedan incorporarlos luego a su vida cotidiana

La premisa es sencilla: cambiar de posición, caminar unos minutos o dedicar un instante a movilizar el cuerpo son acciones accesibles que pueden integrarse a cualquier rutina