La vuelta a la Luna exige algo más que cohetes y naves: también requiere astronautas capaces de moverse, decidir y trabajar en un entorno hostil. Para eso, la NASA armó un programa de preparación que combina simulación, entrenamiento técnico y liderazgo operativo

En ese esquema, la experiencia de Ike Theriot, responsable de Pruebas de Operaciones de Superficie de Vuelo en el Centro Espacial Johnson, muestra cómo se prepara el terreno humano y tecnológico para las próximas misiones Artemis

Simuladores que replican lo imposible

Entre las herramientas clave está el Neutral Buoyancy Laboratory, en Houston, una piscina de más de 12 metros de profundidad que ayuda a recrear la sensación de microgravedad. Allí, los equipos ensayan maniobras complejas antes de salir al espacio

La NASA también utiliza el Active Response Gravity Offload System, una plataforma que reduce el peso del cuerpo para imitar la gravedad lunar. En esas pruebas, Theriot participó en ejercicios de muestreo geológico con el traje AxEMU de Axiom Space, para revisar tanto el desempeño del equipo como los procedimientos de recolección

Otro componente central es el Lunar Grid Reference System, pensado para facilitar la orientación y las tareas sobre la superficie lunar. Ese sistema ya fue incorporado a los controles de vuelo de Artemis

Entrenar para pensar y actuar en equipo

Theriot llegó a la agencia después de una carrera militar y de formarse en ingeniería mecánica en la Universidad de Houston. Su ingreso a tiempo completo en 2019 coincidió con el relanzamiento del programa Artemis

Uno de sus aportes fue el desarrollo de ejercicios de navegación de campo, como el Field Navigation Exercise en el Challenger 7 Memorial Park de Houston. La idea es reforzar la capacidad de orientación en terrenos complejos, una habilidad decisiva para trabajar en la Luna

También participó en entrenamientos en el cráter Kamestastin, en Canadá, junto a la tripulación de Artemis II. Ese entorno remoto y de antigüedad geológica similar a la lunar sirve para practicar geología de superficie y anticipar dificultades reales de operación

La arquitectura de Artemis

La NASA busca con Artemis regresar al satélite natural y sostener una presencia más duradera. En marzo de 2026, la agencia anunció que quiere aumentar la frecuencia de misiones, estandarizar el uso del cohete Space Launch System y sumar una misión de prueba en 2027 antes del próximo alunizaje tripulado

El plan contempla cinco misiones principales. Artemis I ya completó un vuelo no tripulado con el SLS y Orion en 2022. Artemis II realizó su recorrido con tripulación en abril de 2026, con cuatro astronautas alrededor de la Luna durante nueve días

Artemis III prevé una demostración con módulos de aterrizaje comerciales en 2027. Artemis IV llevaría de regreso a astronautas a la superficie lunar en 2028, con foco en el polo sur. Artemis V apunta a iniciar la construcción de una base permanente ese mismo año

Para la NASA, cada prueba suma seguridad, experiencia y capacidad de respuesta. Como resume Theriot, el desafío diario también es una forma de crecimiento para los equipos que se preparan para volver a caminar sobre la Luna