Una pecera con agua y peces diminutos puede parecer una imagen doméstica, pero en este caso funciona como una herramienta de salud pública. Allí, dos especies nativas ayudan a reducir la presencia de larvas del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue
La iniciativa surgió en la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA) y es coordinada por la Cátedra de Acuicultura. Desde 2022, docentes, estudiantes y pasantes desarrollan un modelo de transferencia tecnológica basado en peces autóctonos conocidos como “madrecitas de agua”
Una solución simple para lugares difíciles de vaciar
Las especies utilizadas son Cnesterodon decemmaculatus y Jenynsia lineata. De acuerdo con el proyecto, cada ejemplar adulto puede consumir hasta 100 larvas de mosquito por día, lo que las vuelve útiles para reservorios donde no siempre es posible aplicar métodos tradicionales
La propuesta se adapta a piletas, estanques y otros espacios con agua estancada. Además, los peces se entregan sin costo a quienes los solicitan para hogares, escuelas y centros comunitarios
“Son peces de fácil manejo y bajos requerimientos”, explicó Alejandro López, responsable del proyecto. También señaló que no resulta complejo criarlos ni transportarlos, y que la entrega se realiza a demanda
Complemento, no reemplazo
El equipo aclara que esta estrategia no sustituye las medidas clásicas de prevención, como eliminar recipientes con agua, usar repelente y colocar mosquiteros. Su objetivo es sumar una herramienta más en el control integrado del mosquito
López remarcó que se trata de una alternativa sustentable porque reduce el uso de sustancias químicas, tiene efecto prolongado y un costo muy bajo
Durante 2024 y 2025, la Cátedra de Acuicultura distribuyó más de 20.000 ejemplares de peces nativos a vecinos, escuelas y organizaciones comunitarias. La acción se enmarca en el programa de extensión universitaria UBANEX y se articuló con la Cooperativa de Recicladores del Oeste
Prevención frente a una epidemia histórica
La propuesta aparece en un contexto sanitario crítico. La temporada 2023-2024 dejó en Argentina más de 580.000 casos confirmados y 419 muertes por dengue, la mayor epidemia registrada en el país desde que existen datos modernos
A nivel global, la enfermedad también mantiene una expansión sostenida. La combinación de cambio climático, urbanización acelerada y movilidad de personas favorece la propagación del mosquito en distintas regiones
En la Argentina, el mayor riesgo se concentra en el NEA y el NOA, donde confluyen condiciones climáticas favorables, cercanía con países endémicos y circulación laboral intensa. En ese escenario, la experiencia de la UBA suma una respuesta de bajo costo, ecológica y replicable
La prevención sigue siendo la principal barrera contra el dengue, pero el uso de peces nativos ofrece una vía adicional para intervenir en criaderos difíciles de tratar y reforzar el trabajo comunitario frente a una amenaza que no deja de crecer