En 2016, cuando Boca buscaba un centrodelantero tras la salida de Daniel Osvaldo, Guido Carrillo apareció como una opción firme. La negociación no prosperó, pero el nombre del atacante ya estaba en la conversación de los grandes. En ese momento, el delantero de Magdalena todavía tenía un lugar relegado en Mónaco, detrás de un juvenil que empezaba a tomar vuelo: Kylian Mbappé
Carrillo pasó dos temporadas y media en la elite del fútbol francés y acumuló 95 partidos, 30 de ellos como titular, con 21 goles. Luego siguió su carrera en Southampton, Leganés, Elche y Henan FC, de China. Pero el regreso que cambió su historia llegó en enero de 2023, cuando volvió a Estudiantes, el club con el que más se identifica
Un regreso que lo volvió decisivo
Desde su vuelta, el delantero ganó casi todo: Copa Argentina, Copa de la Liga, dos Trofeos de Campeones y otro torneo de Primera. Cuando las lesiones lo respetan, Carrillo recupera su mejor versión, con la cinta de capitán, presencia en el área y gol en distintos registros
En la temporada actual suma 7 tantos y 2 asistencias. En la Copa Libertadores, sus dos goles frente a Universidad Católica sellaron el pase a cuartos de final y lo dejaron con 14 conquistas en el torneo continental, superando a Juan Ramón Verón y Mauro Boselli como máximo artillero de Estudiantes en la competencia
Récords, liderazgo y reconocimiento
El impacto de Carrillo también se refleja en los números generales: ya alcanzó los 77 goles oficiales con la camiseta de Estudiantes y quedó entre los 15 máximos anotadores históricos del club. Además, le convirtió cuatro veces a Gimnasia en el plano local
Su peso va más allá del gol. El entrenador Eduardo Domínguez lo definió como un emblema, un referente y un símbolo por lo que transmite dentro del equipo y por el efecto que genera también en los rivales
Juan Sebastián Verón lo felicitó públicamente por su marca continental y destacó el momento del delantero. En paralelo, Carrillo sigue siendo una de las respuestas que más tentaron a Boca y River en distintos mercados, aunque siempre eligió otros caminos
bajo, convicción y pertenencia
Con 35 años, Carrillo mantiene un bajo y una historia marcada por decisiones personales. En distintas entrevistas recordó que priorizó seguir en Europa cuando recibió llamados de clubes argentinos. También habló de su forma de ver la carrera: enfocarse, trabajar y sostener un camino propio
Entre Magdalena y La Plata hay apenas 50 kilómetros. Para Carrillo, esa distancia resume una vida de ida y vuelta entre origen y pertenencia. Hoy, ya instalado como uno de los nombres más importantes de la historia reciente de Estudiantes, sigue sumando goles y capítulos a una trayectoria que no deja de crecer