La eliminación de México ante Inglaterra en el Mundial 2026 dejó una mezcla de frustración y orgullo en el grupo. Entre las voces que compartieron su experiencia estuvo la de Erik Lira, capitán de Cruz Azul y uno de los nombres más sólidos del mediocampo nacional
Un cruce breve, pero revelador
Durante el partido, Lira tuvo varios intercambios cortos con Jude Bellingham. Al final del encuentro, el volante inglés se le acercó y le dijo: “Sigue trabajando, eres muy bueno”. El mexicano respondió con calma: “Les va a ir muy bien y me daría gusto que fueran campeones”
Lira reconoció que hasta después decidió contar ese momento. También explicó que ese diálogo le permitió jugar con naturalidad, sin sentirse intimidado por el rival que tenía enfrente
El Azteca, un sueño cumplido
Para el mediocampista, escuchar el Himno Nacional en el Estadio Azteca ante 80 mil personas fue uno de los instantes más emotivos de su carrera. Dijo que se sintió “como un niño” y que no quería que el partido terminara
Esa emoción se reflejó en su rendimiento a lo largo del torneo. Lira acumuló más de 340 minutos y terminó convertido en una pieza importante para el equipo de Javier Aguirre
La decisión que cambió su carrera
El futbolista también recordó que su futuro en Cruz Azul estuvo en duda con la llegada de Martín Anselmi, quien le advirtió que su posición no encajaba del todo en su idea de juego. Lira optó por quedarse y competir
Su apuesta le permitió ganar terreno, portar el gafete de capitán y cumplir el objetivo de llegar a una Copa del Mundo. Ahora, con interés desde Europa, vive un momento que puede marcar el siguiente paso de su carrera