Jonatan Gómez expuso la crisis personal que vive a raíz de la ludopatía. El futbolista santafesino dijo que llegó a deber 50 mil dólares a una plataforma clandestina de juego y que su adicción dañó de lleno su relación con su familia y su entorno

El exmediocampista de Rosario Central y Racing contó que empezó a apostar a mediados de 2025 y que lleva cuatro meses sin hacerlo. Afirmó que hoy está controlado y medicado, aunque admitió que todavía no sabe si podrá volver al fútbol, la actividad que más disfruta

Una adicción que desordenó todo

Gómez describió que el problema no solo le afectó el trabajo, sino también la vida cotidiana. Dijo que le cambió el humor, la personalidad y la manera de vincularse con sus amigos y con su esposa

“Perdí todo”, resumió. También señaló que uno de los golpes más duros fue ver el impacto en sus hijos, que lloran cuando se va de la casa

El jugador sostuvo que hoy prioriza recuperar la paz y reparar el daño causado. Aseguró que quiere revertir su situación “como sea”

La denuncia por amenazas, archivada

Además de hablar de su enfermedad, Gómez denunció haber recibido amenazas y extorsiones para firmar pagarés por un monto cercano al medio millón de dólares, a partir de las deudas contraídas por las apuestas ilegales

Según su relato, llegaron reclamos por WhatsApp y, en agosto del año pasado, fue presionado después de un entrenamiento de Sarmiento de Junín. Dos meses más tarde, aseguró que fue llevado a una escribanía y que firmó cuatro pagarés bajo amenaza de muerte

Sin embargo, el fiscal Aquiles Balbis desestimó esas acusaciones al considerar que no había elementos suficientes para seguir con la investigación. También sostuvo que fue el propio futbolista quien coordinó los horarios para concretar el encuentro y firmar los documentos