Jessica Bang, una de las jóvenes promesas del golf australiano, murió este jueves a los 18 años luego de permanecer internada por una hemorragia cerebral sufrida durante un torneo en Tailandia

La jugadora se desvaneció el 1 de agosto mientras competía en Bangkok y fue trasladada de urgencia al Hospital Synphaet Ramintra. Allí fue sometida a una cirugía y luego quedó internada en terapia intensiva

Una carrera que crecía rápido

Bang había empezado a ganar reconocimiento en el circuito femenino por sus buenos resultados en muy poco tiempo. A comienzos de 2026 obtuvo su primer título profesional en su quinta participación

En febrero se consagró en el torneo clasificatorio regional del Ford Women’s NSW Open 2026, en Moss Vale, con una última vuelta de 65 golpes, ocho bajo par. Ganó por cinco impactos y estableció un nuevo récord del campo

Terminó ese certamen con 13 golpes bajo par, después de una ronda final en la que registró ocho birdies y un eagle en el hoyo 15. Desde entonces, había recibido el apodo de “Rookie Bang”

El último intento por trasladarla

Antes de su muerte, Bang se encontraba en la capital tailandesa para disputar el Torneo de Clasificación Internacional del KLPGA Tour, el principal circuito profesional de golf femenino de Corea del Sur

Sus primas habían impulsado una campaña de recaudación de fondos para afrontar los gastos médicos y el posible traslado a Australia. La familia buscaba llevarla de regreso a su país para que continuara su recuperación junto a los suyos

Finalmente, este jueves anunciaron su fallecimiento en el hospital de Bangkok. También informaron que el dinero reunido será entregado a sus padres para cubrir los gastos médicos

En su despedida, destacaron su pasión por el golf, su dedicación y su personalidad alegre y vibrante