Las lluvias asociadas al fenómeno El Niño comenzaron a reflejarse en la crecida de las cuencas de los ríos Uruguay y Paraná. En distintas zonas productivas, el traslado de hacienda hacia campos con menor riesgo de anegamiento se convirtió en una de las principales respuestas ante el avance del agua

El movimiento afecta especialmente a los productores más pequeños, que deben afrontar mayores costos de flete. El Litoral concentra los perjuicios más importantes, aunque también se registran daños en campos bajos de la Cuenca del Salado

Una emergencia anunciada y caminos deteriorados

La llegada de El Niño no tomó por sorpresa a las autoridades. Meses atrás se puso en marcha un Plan de Coordinación Federal, con participación de gobiernos provinciales y del sistema nacional de emergencias, para atender las urgencias vinculadas con el fenómeno

Sin embargo, la infraestructura rural limita la capacidad de respuesta. El deterioro de los caminos, particularmente en la provincia de Buenos Aires, dificulta el traslado de animales, insumos y producción. Productores de partidos como Colón y Necochea reclaman además transparencia sobre el uso de las tasas viales y su relación con el mantenimiento de la red vial terciaria

Retenciones, rentabilidad y moneda de pago

El impacto climático se combina con una discusión económica de mayor alcance. La Sociedad Rural de Rosario pidió que la reducción de los Derechos de Exportación se transforme en una norma permanente y que el gravamen avance hasta llegar a cero

La entidad sostiene que el sector soporta una carga tributaria diferenciada, porque los derechos de exportación se descuentan de manera automática, no se coparticipan y no regresan a las provincias donde se produce. Hay proyectos sobre el tema presentados en mayo por los diputados Gisela Scaglia y Martín Ardohain que todavía no fueron tratados

Tomás Layús, presidente de la entidad rosarina, señaló que la última cosecha alcanzó 170 millones de toneladas, aunque dejó un resultado ajustado. También recordó que los derechos de exportación llevan 24 años de reimplantados y resumió su impacto con una comparación: de cada cuatro camiones de soja, uno queda en manos del Estado

El reclamo incluye además la posibilidad de cobrar los cereales en la moneda en la que cotizan. Actualmente, los exportadores deben liquidar las divisas en el Banco Central y el pago de los granos continúa realizándose en pesos, aunque algunos alquileres y créditos se pacten en dólares

Los dirigentes rurales sostienen que buscan competir en condiciones similares a las de los productores de países vecinos. Mientras el Gobierno concentra sus incentivos en el petróleo, el gas y la minería mediante el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, el campo reclama menor presión fiscal, estabilidad y reglas equivalentes, más que instrumentos extraordinarios