La crecida del río Uruguay y las precipitaciones persistentes encendieron la preocupación entre los productores ganaderos de Corrientes y Entre Ríos. En los campos bajos, la falta de drenaje aumenta el riesgo de anegamientos mientras el agua continúa avanzando desde Misiones

En Paso de los Libres, el río alcanzó los 9,26 metros, por encima de la cota de evacuación, fijada en 8,5 metros. Después de varios días estable, el nivel volvió a subir y las previsiones anticipan nuevas crecidas

El desborde de los cursos internos

Marcelo Carbonell, expresidente de la Sociedad Rural de Paso de los Libres e integrante de la Comisión de Infraestructura de la Asociación de Sociedades Rurales de Corrientes, estimó que todavía podrían sumarse un par de metros durante los próximos días

El problema no afecta solamente a los establecimientos ubicados junto al río. Cuando el Uruguay aumenta su caudal, los arroyos y ríos que desembocan en él pierden capacidad para desagotar. El agua se acumula, desborda y avanza sobre terrenos productivos que además reciben nuevas lluvias

La consecuencia inmediata es la pérdida de superficie para pastoreo. Por eso, los ganaderos comenzaron a mover los animales hacia sectores elevados, dentro de sus propios campos o mediante el alquiler de tierras en otras zonas

La situación se vuelve más incierta porque aún no llegaron las temperaturas más altas del verano, que podrían favorecer la evaporación. Tampoco está claro qué cantidad de terreno quedará inutilizada

Suplementación y traslado de la hacienda

Ante la reducción de las pasturas, varios productores empezaron a concentrar los rodeos en áreas más pequeñas y a suplementar la alimentación. También analizan enviar animales a lugares altos, incluso en Santa Fe y Entre Ríos

Carbonell recordó el impacto de la inundación de 1997 en Corrientes y señaló que todavía no es posible determinar si el episodio actual alcanzará una magnitud similar. “Hasta que no empiece a suceder uno tiene la esperanza y no se toma conciencia de la situación”, afirmó

El estado de los caminos rurales es otro de los principales problemas. Los suelos saturados dificultan el tránsito de camiones y maquinaria, mientras que el agua puede dañar alcantarillas y dejar aislados a distintos establecimientos durante varios días

Obras y un protocolo sanitario

Carlos Roldán, presidente de la asociación rural correntina, explicó que la entidad había advertido al gobierno provincial sobre los pronósticos en junio. Luego de una reunión con el gobernador Juan Pablo Valdés, comenzaron trabajos de canalización en distintos departamentos

Sin embargo, Roldán advirtió que las obras podrían resultar insuficientes si se cumple el volumen de lluvias previsto. La organización también mantuvo reuniones con el Senasa para establecer un protocolo que permita agilizar el traslado de animales ante una eventual evacuación masiva

Corrientes depende de los ríos Paraná y Uruguay, además de cursos como el Corriente, el Miriñay, el Aguapey y el Barrancas. Cuando los dos grandes ríos registran niveles elevados, los demás encuentran dificultades para desagotar, incluso si no se producen lluvias extraordinarias en los campos afectados

La situación de los pequeños productores

Los establecimientos de menor escala enfrentan mayores dificultades para pagar alquileres, contratar fletes y trasladar la hacienda con anticipación. Por ese motivo, desde la asociación recomendaron reducir la carga animal, vender categorías improductivas y adelantar el destete

La medida permite trasladar vacas sin terneros al pie y ayuda a conservar el estado corporal de los animales. Roldán alertó que quienes posterguen la decisión podrían encontrarse con caminos intransitables, escasez de camiones y una demanda de transporte que priorice a los campos más grandes

Advertencias en el sur de Entre Ríos

En Entre Ríos, el productor Raúl Sobrero señaló que por el momento no observa un desplazamiento generalizado de animales desde los campos que suelen inundarse. Sí registró movimientos puntuales de hacienda gorda que no volvería a ingresar a esas zonas

Su preocupación se concentra en los niveles del río Uruguay aguas arriba. Según explicó, Puerto Iguazú llegó a los 25,70 metros y el puerto de Andresito también mostró registros elevados. Sobrero calculó que el impacto podría tardar cerca de 20 días en llegar a Isla del Ibicuy

El productor consideró que las advertencias reiteradas sobre El Niño pudieron generar descreimiento entre algunos ganaderos. “Ahora sí viene el lobo, ahora sí viene El Niño; y en 10 días se nos viene la noche porque el agua va a estar con nosotros”, sostuvo

Ante el riesgo de pérdidas, la Comunidad Islera Asociación Civil solicitó a los funcionarios que declaren la emergencia agropecuaria. La entidad advirtió que, si el agua avanza sobre campos bajos e islas, muchos rodeos podrían venderse de manera apresurada y a precios inferiores