La producción de leche alcanzó los 7515 millones de litros entre enero y agosto de 2026, con un crecimiento interanual del 4,5%. En el mismo período, el consumo interno aumentó un 4,2%, de acuerdo con los datos de la Secretaría de Agricultura

El desempeño, sin embargo, fue desigual entre los establecimientos y mostró señales de desaceleración. Los tambos de mayor tamaño ampliaron su producción, mientras que los más pequeños registraron una caída del 5%

El crecimiento se concentró en los tambos grandes

Entre los tambos que producen más de 2000 y hasta 6000 litros diarios, el volumen creció un 6,7% frente al mismo período de 2025. En los establecimientos que superan los 6000 litros diarios, el aumento llegó al 7,7%

El cálculo compara los mismos tambos en ambos períodos y fue elaborado por el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA) con información de la Dirección Nacional de Lechería

Jorge Giraudo, director ejecutivo del OCLA, señaló que el ritmo de expansión se está moderando y que la situación económica varía según la escala productiva. También estimó que la producción podría cerrar 2026 con un incremento del 3,5% respecto del año pasado

“De acá vamos hacia el pico estacional de máxima producción, que seguramente es en octubre. El crecimiento interanual se viene desacelerando”, explicó

Costos en alza y rentabilidad dispar

El precio recibido por los productores evolucionó en algunos meses por debajo de la inflación y en otros a un ritmo similar. Como los costos aumentaron algo más que los precios, la rentabilidad se volvió negativa en los tambos chicos y medianos

En los establecimientos grandes, en cambio, todavía se registra una rentabilidad levemente positiva. La diferencia genera preocupación por el posible cierre de más tambos y por una eventual reducción del número de vacas en producción

“Se espera alguna recomposición para mejorar un poco más el precio y que sea un negocio más viable desde el punto de vista primario”, sostuvo Giraudo

El consumo recuperó volumen, pero perdió valor

El 72% de la leche se destina al mercado interno y el 28% restante se exporta. El consumo local se recuperó durante 2025 y 2026 luego de la fuerte caída de 2024, hasta ubicarse cerca de los niveles de 2022, entre 188 y 190 litros por habitante al año

La recuperación no se tradujo en una mayor compra de productos elaborados. “Se vende mucho menos producto de valor agregado”, afirmó Giraudo, quien explicó que los hogares destinan una proporción mayor de sus ingresos a tarifas, combustible, transporte, educación y salud

En supermercados, las ventas de lácteos aumentaron un 20,5% en pesos corrientes entre enero y julio, pero disminuyeron un 9,5% al descontar el efecto de la inflación. Solo en julio, la suba nominal fue del 25,8%, mientras que en términos reales hubo una baja del 6%

El OCLA vinculó ese comportamiento con una mayor participación de productos básicos y con el traslado de parte de las compras hacia comercios de cercanía

Exportaciones para absorber el excedente

Durante los primeros ocho meses del año, las exportaciones representaron 2086 millones de litros de leche y generaron US$1130 millones. Brasil, Argelia, Chile y China fueron los principales destinos

Las industrias buscan colocar más volumen en el exterior para aliviar la presión sobre el mercado interno. Sin embargo, los precios internacionales siguen contenidos por la elevada producción mundial y los costos argentinos limitan el resultado del negocio

Si se cumplen las proyecciones del OCLA, las ventas externas podrían acercarse a un récord de exportaciones

Proyecciones de menor crecimiento para el cierre del año

Ércole Felippa, presidente del Centro de la Industria Lechera, estimó que la producción terminará 2026 con una suba de entre 3% y 3,2% frente a 2025

El dirigente explicó que el crecimiento superó el 10% durante el primer trimestre, pero que la diferencia se redujo en los últimos meses. También atribuyó parte del aumento acumulado a la inercia del año anterior y destacó el fuerte avance de las exportaciones

En la cuenca oeste bonaerense, los productores describen un escenario financiero especialmente ajustado. Matías Peluffo, productor lácteo y socio de Caprolecoba, indicó que el precio por litro se encuentra cerca del costo y que las mayores dificultades afectan a los productores endeudados, a los de menor escala y a quienes sufrieron inundaciones en 9 de Julio, Carlos Casares, Pehuajó y Bolívar

La llegada de la primavera y una mayor disponibilidad de pasto generaron una leve mejora durante el último mes, aunque la situación continúa siendo peor que la del año pasado. Las pymes queseras, además, enfrentan límites para aumentar sus precios porque una suba podría profundizar la caída del consumo

Hasta septiembre, las industrias grandes mostraban una posición más sólida que la mayoría de las pymes, favorecidas en algunos casos por una mayor capacidad financiera y una participación más activa en las exportaciones