La reelección de Luiz Inácio Lula da Silva como presidente de Brasil ocurre en un contexto de creciente distancia política con Javier Milei. El nuevo escenario genera interrogantes sobre el vínculo comercial bilateral y sus efectos sobre la producción y las exportaciones agroindustriales argentinas
Un análisis sectorial concluyó que, por ahora, no existen factores que permitan anticipar un impacto significativo de las diferencias presidenciales sobre el intercambio. La cercanía geográfica, las preferencias arancelarias del Mercosur y los vínculos empresariales contribuyeron a sostener el comercio
Brasil mantiene un papel central
Brasil es el tercer destino de las exportaciones agroindustriales argentinas. Compra alrededor de US$3500 millones por año, equivalentes al 9% de las ventas externas del sector
Entre los productos que adquiere se encuentran trigo, leche en polvo, papas congeladas, cebada cervecera, malta, quesos, peras y ajos. Además, podría importar más de nueve millones de toneladas de trigo durante la campaña 2026/2027, una cifra que sería récord en los últimos 30 años
La continuidad de esas compras dependerá, en buena medida, de la evolución de la economía brasileña. Una economía en retroceso reduce su capacidad de importar productos agroindustriales
Después de la elección, el índice Ibovespa cayó 13,9%, el real se depreció 9% y el riesgo soberano aumentó 19%. Estas variaciones fueron interpretadas como señales de preocupación por el rumbo económico del país
El Mercosur, ante una disputa comercial
Uno de los principales focos de tensión está relacionado con los acuerdos comerciales. Mientras Milei impulsa negociaciones bilaterales, Brasil sostiene que los acuerdos externos deben contar con el consenso de los cuatro socios fundadores del Mercosur
Argentina negocia con Estados Unidos y Emiratos Árabes Unidos y solicitó ingresar al CPTPP, el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico. En el caso de Emiratos, las conversaciones del Mercosur están detenidas por diferencias vinculadas con los hidrocarburos, por lo que la Argentina decidió avanzar de manera bilateral
Brasil continúa oponiéndose a esas iniciativas, aunque Lula podría evitar una confrontación mayor para no abrir una discusión sobre una eventual redefinición del bloque. Para la agroindustria argentina, la posibilidad de firmar nuevos acuerdos es clave para mejorar el acceso a los mercados
Una oportunidad en Estados Unidos
La continuidad de Lula también podría generar oportunidades para los productos argentinos en Estados Unidos. Las tensiones entre Brasil y Donald Trump derivaron en aranceles de hasta el 50% para productos brasileños, lo que podría mejorar la posición competitiva de la Argentina
Entre los productos con posibilidades de acceder en mejores condiciones figuran la carne bovina, el azúcar de caña, la miel, los jugos de frutas, el tabaco y las frutas frescas
Estados Unidos importa productos agroindustriales por unos US$220.000 millones anuales, pero la Argentina representa menos del 1% de esas compras
El acuerdo con la Unión Europea
La reelección de Lula podría favorecer la aprobación definitiva del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. El mandatario brasileño fue uno de sus principales impulsores
El 70% de las exportaciones agroindustriales argentinas hacia la Unión Europea ya accede con un arancel del 0%. Otro 14% alcanzaría ese beneficio en un plazo de entre cuatro y diez años
Brasil aumenta la presión competitiva
El país vecino seguirá consolidándose como potencia agroindustrial. En los últimos 20 años, su producción de granos creció 195%, desde 122 millones de toneladas en la campaña 2005/2006 hasta un récord de 362 millones en 2025/2026. La soja y el maíz explican cerca del 90% de ese volumen
La diferencia también se observa en las exportaciones. En 2025, Brasil vendió productos del agronegocio por US$169.200 millones, frente a los US$51.000 millones de la Argentina
Ambos países compiten en China, la Unión Europea, Vietnam e India con soja, maíz, carnes, azúcar y algodón. Para reducir su exposición a la relación comercial con Estados Unidos, Brasil podría intensificar la búsqueda de compradores en el sudeste asiático, el norte de África y Medio Oriente
Ese movimiento aumentaría la competencia con la Argentina, que también busca ampliar sus exportaciones hacia esos destinos. La evolución dependerá tanto de las decisiones comerciales como del contexto geopolítico