Bernard d’Ormale, viudo de Brigitte Bardot, denunció que la fundación benéfica de la actriz lo desalojó de La Madrague, la villa de Saint-Tropez donde ambos vivieron durante décadas
“Todo esto es repugnante. He vivido allí durante 35 años y me echan”, afirmó d’Ormale, quien hasta el 16 de septiembre se desempeñaba como presidente de la Foundation Brigitte Bardot, dedicada a la protección de animales salvajes y domésticos
El empresario Max Guazzini asumió entonces la conducción de la organización, en una decisión que d’Ormale calificó como un “golpe de Estado”. El viudo de Bardot también sostuvo que fue apartado de la fundación y de su vivienda por “una camarilla de golpistas”
La fundación sostiene que debe cumplir la voluntad de Bardot
Guazzini explicó que La Madrague pertenece a la organización benéfica desde 1992 y que Bardot no había previsto que su esposo permaneciera allí después de su muerte. Según afirmó, la actriz dejó establecido en un documento notarial que cualquier persona que habitara la propiedad debía abandonarla dentro de los seis meses posteriores a su fallecimiento
El nuevo presidente también señaló que el Ayuntamiento de Saint-Tropez cedió a d’Ormale un departamento alternativo. El viudo, sin embargo, describió el lugar como una “minúscula vivienda social para jubilados”
Guazzini reconoció que la situación resulta difícil para quien fue el cuarto marido de Bardot y compartió con ella 33 años de matrimonio, pero sostuvo que deben respetarse las disposiciones de la actriz
“Si Brigitte viera esto, no estaría contenta. Se enfurecería al saber que su pareja está dañando el trabajo de toda su vida”, afirmó Guazzini, quien además dijo sentirse “decepcionado” por la conducta de su antecesor
El futuro de La Madrague
La fundación aseguró que la mansión no será vendida y que incluso podría abrirse al público. Antes, deberán renovarse el jardín y los espacios interiores, con el objetivo de conservar la propiedad tal como la dejó Bardot, incluidos sus muebles y pertenencias personales
La disputa entre d’Ormale y la organización ya había quedado expuesta en septiembre, cuando cientos de prendas y objetos personales de la actriz fueron subastados en París. La venta, autorizada por Nicolas-Jacques Charrier, único hijo de Bardot, recaudó casi un millón de euros
En aquella oportunidad, el viudo cuestionó la operación y afirmó que Bardot no habría aprobado la venta, a la que consideró una falta de respeto a su memoria