Robbie Williams volvió a mostrarse sin filtro al hablar de su salud y de su imagen pública. Esta vez se refirió a la pérdida de cabello y admitió que ya piensa en usar una prótesis capilar para cubrir las zonas con menos pelo

Durante una charla en un podcast, el cantante explicó que hoy se ayuda con polvos capilares para disimular la caída, pero reconoció que el recurso ya no le alcanza. También dejó en claro que, para un artista de su , el aspecto físico sigue siendo parte del trabajo

La presión de sostener una imagen

Williams contó que le preocupa no estar a la altura de lo que, según él, se espera de una estrella pop: cierta presencia, cierto peinado y una apariencia reconocible sobre el escenario

En ese contexto, admitió que contempla dar el paso hacia un sistema capilar, una solución parcial para cubrir la calvicie avanzada o el cabello ralo. Lo dijo con el tono irónico que lo caracteriza, aunque sin disimular que el tema le genera inquietud real

Más diagnósticos y una mirada íntima sobre sí mismo

La confesión llegó poco después de que revelara otro diagnóstico: además del TDAH que ya había hecho público, aseguró que también le detectaron un trastorno del espectro autista. Lejos de vivirlo como una carga, dijo que esa información le ayudó a entender mejor muchos de sus comportamientos

En esa misma línea, explicó que suele volcar su energía en crear imágenes o ideas humorísticas para no quedar atrapado en pensamientos intrusivos. Según contó, esa estrategia le sirve para ordenar una mente que describe como intensamente creativa, pero también difícil de controlar

El músico añadió que ya había reconocido antes convivir con el síndrome de Tourette, que en su caso no se expresa con tics visibles, sino con pensamientos que aparecen sin aviso. Aun así, aseguró que ni el éxito ni los estadios llenos logran silenciar del todo ese ruido interno