Arnold Schwarzenegger volvió sobre una de las rivalidades más famosas del cine de acción y contó que, durante años, la competencia con Sylvester Stallone llegó a extremos insólitos
Una obsesión por el físico
El actor explicó que ambos se preguntaban por su porcentaje de grasa corporal y se empujaban mutuamente a ir más lejos. Stallone llegó a bajar hasta 7% y Schwarzenegger respondió con 10%, en una lógica que convirtió el entrenamiento en una medalla de prestigio
Según relató, no se trataba solo de verse más grandes o más definidos: el cuerpo era parte de la estrategia para imponerse dentro de la industria y sostener el lugar de estrella principal
La pelea también seguía en pantalla
La competencia no se limitó a la apariencia. También se trasladó a la cantidad de enemigos derrotados en las películas y al tamaño de las armas que aparecían en escena. Cada detalle funcionaba como una forma más de medir quién iba un paso adelante
Una jugada para complicar al rival
Schwarzenegger admitió además que, en 1992, intervino para que Stallone aceptara protagonizar una comedia que consideraba riesgosa. Dijo que buscó empujarlo hacia un proyecto que podía salir mal, con la intención de frenar su carrera
Pese a las críticas, la película terminó recaudando 72 millones de dólares. Aun así, quedó lejos de los mayores éxitos de Schwarzenegger en esa etapa
Del enfrentamiento a la camaradería
Con el paso de los años, ambos reconocieron que aquella rivalidad ayudó a moldear el cine de acción moderno. Hoy se muestran en otro lugar: comparten anécdotas, repasan su legado y hablan de sí mismos como leyendas del género