El gobernador de Texas, Greg Abbott, dispuso que las agencias estatales dejen de destinar fondos a la compra de cámaras de Flock Safety, un sistema de vigilancia basado en lectores automáticos de matrículas. La decisión se apoya en inquietudes por el uso de esta tecnología y se alinea con una postura similar adoptada por Ron DeSantis en Florida

Señales de alarma por un supuesto mal uso

El portavoz de Abbott, Andrew Mahaleris, confirmó que el financiamiento deberá detenerse. Según el mandatario, la medida responde a casos en los que la información recolectada habría sido usada de manera indebida

Abbott mencionó, entre otros antecedentes, el de un agente de policía de Lufkin que enfrenta 100 cargos vinculados con el manejo de información pública. De acuerdo con la versión citada por el gobernador, ese funcionario habría usado las cámaras para seguir durante más de un año los movimientos de 11 personas

“Esto es algo que se puede contener y controlar fácilmente”, afirmó Abbott en una entrevista radial. También sostuvo que el uso de estas cámaras debe reducirse de forma drástica y que, si se emplean, será bajo exigencias estrictas de responsabilidad

Una red instalada con fondos públicos

La decisión llega mientras Texas avanza con una amplia expansión de esta tecnología. Desde 2023, la Autoridad para la Prevención de Delitos contra Vehículos Motorizados colaboró con organismos estatales y locales para instalar al menos 3200 cámaras Flock

Dentro de ese despliegue, el Departamento de Seguridad Pública sigue adelante con la colocación de casi 1200 dispositivos mediante un contrato por tres años valuado en US$15,9 millones

Qué información registran los equipos

Las cámaras toman imágenes de los vehículos que pasan frente a ellas y asocian cada registro con datos como la patente, la hora y la ubicación. También pueden guardar características del auto, entre ellas marca, modelo y color

Además, el sistema puede identificar rasgos visibles del vehículo, como calcomanías, rayones, abolladuras u otros daños. Según el modelo, también permite video en vivo o grabado y ajustes del campo de visión mediante movimiento y acercamiento

Flock asegura que sus herramientas no usan reconocimiento facial y que están pensadas para investigar vehículos. Aun así, el uso de ciertas búsquedas vinculadas con rasgos personales generó dudas sobre el alcance de estas capacidades

Más controles sobre la privacidad

La empresa sostiene que los datos pertenecen a la entidad que contrata el servicio y que ella actúa como procesadora. También afirma que no vende la información de sus clientes

El 13 de agosto anunció nuevas medidas de privacidad, auditoría y supervisión. Entre ellas figura la reducción del plazo de conservación predeterminado de 30 a siete días, aunque algunos contratos previos pueden mantener otros períodos

El sistema, además, registra las búsquedas de cada usuario y exige indicar el motivo de la consulta. Flock también señala que el intercambio de datos entre agencias no se activa de forma automática y que existen alertas frente a determinadas consultas. Los contratos prohíben usar el servicio para acosar, perseguir o vulnerar derechos, y la compañía puede suspender el acceso si detecta un posible abuso

La advertencia de Florida

La movida de Abbott coincide con las críticas de DeSantis, quien advirtió sobre el riesgo de extender una vigilancia masiva sobre personas que no están bajo investigación penal. “Creo que estas cámaras, los lectores de matrículas, se han salido de control”, dijo el gobernador de Florida. “No quiero que esto se convierta en un estado de vigilancia”, agregó