La tripulación de Artemis II vivió un momento de aislamiento durante su viaje alrededor de la Luna, cuando perdió la comunicación con la Tierra durante aproximadamente 40 minutos
Antes del corte, el piloto Reid Wiseman describió la Tierra como una pequeña media luna vista desde el espacio y calificó la imagen de “magnífica” y “majestuosa”. Cuando se restableció el contacto, la especialista de misión Christina Koch celebró volver a recibir señales desde el planeta
Un reconocimiento para los cuatro astronautas
El presidente Donald J. Trump otorgará la Medalla Espacial del Congreso a cada integrante de la tripulación durante una ceremonia en el Johnson Space Center de Houston
La distinción es uno de los mayores reconocimientos de Estados Unidos para quienes realizan contribuciones excepcionales al programa espacial tripulado
El regreso de la cápsula Orión
Después de completar la misión, los astronautas ingresaron a la atmósfera a una velocidad cercana a los 40.000 kilómetros por hora. La cápsula Orión amerizó en el océano Pacífico, frente a la costa de San Diego, California
Equipos de la NASA y del ejército estadounidense retiraron a los cuatro tripulantes de la cápsula y los trasladaron en helicóptero al buque USS John P. Murtha
El sobrevuelo del lado oculto de la Luna
Uno de los objetivos de Artemis II fue observar y fotografiar el lado oculto de la Luna, una región que no puede verse directamente desde la Tierra
Wiseman afirmó que la tripulación contempló escenas que ningún ser humano había visto antes. La misión también permitió que sus integrantes alcanzaran una distancia récord de 400.171 kilómetros, por encima de la marca establecida por Apolo 13 hace más de medio siglo
Antes de este sobrevuelo tripulado, China había enviado las sondas Chang’e 4, en 2019, y Chang’e 6, en 2024, hacia esa región lunar. La segunda recogió muestras y las llevó a la Tierra para su análisis
Evaluaciones después del aterrizaje
El regreso a la superficie terrestre no significó el final inmediato de las actividades de la tripulación. Los astronautas fueron sometidos a evaluaciones físicas para observar cómo se adapta el organismo después de permanecer expuesto a condiciones extremas del espacio
Los resultados de esos estudios aportan información para preparar futuras misiones