La expansión de los autos eléctricos volvió central una pregunta concreta: cuánto cuesta usarlos frente a un vehículo naftero. La respuesta no es única. Cambia según el modelo, el precio de la energía, el nivel de subsidio y el lugar donde se recarga
Para hacer una comparación válida conviene mirar el mismo recorrido. En este caso, la referencia son 100 kilómetros. Del lado eléctrico se toma como ejemplo el BYD Dolphin Mini GS, hoy el modelo eléctrico más patentado en el país. Del lado naftero, el Fiat Cronos 1.3 CVT, uno de los autos de mayor volumen
La cuenta de la electricidad
El Dolphin Mini tiene una batería de 43,2 kWh y una autonomía declarada de hasta 380 kilómetros según el ciclo NEDC. Ese dato puede variar por velocidad, temperatura, uso del aire acondicionado y estilo de conducción
En pruebas realizadas en la Argentina, su consumo promedio fue de unos 14,8 kWh cada 100 kilómetros. Si se suma una pérdida estimada del 8% al cargar, el auto necesita extraer cerca de 16 kWh de la red para cubrir esa distancia
Con ese criterio, el costo por 100 kilómetros cambia de forma importante según la modalidad de carga. En una vivienda del AMBA con subsidio, ronda los $1330. Sin subsidio y con una categoría de consumo baja, sube a cerca de $2980. En una categoría alta, llega a unos $3830. Si se usa la red pública de carga, el valor se ubica entre $8960 y $11.200
Lo que cuesta el Cronos
El Fiat Cronos 1.3 CVT registra un consumo promedio de 8,8 litros cada 100 kilómetros. En ciudad, ese número trepa a 10,1 litros; a 100 km/h constantes, baja a 7 litros
En agosto, la nafta súper en las estaciones de YPF de la ciudad de Buenos Aires cuesta $2037 por litro, y la premium, $2241. Con esos valores, recorrer 100 kilómetros en el Cronos demanda $17.926 con súper o $19.721 con premium
En uso urbano, el gasto sube a $20.574 con súper y a $22.634 con premium. En ruta, baja a $14.259 y $15.687, respectivamente
Cuánto se ahorra
La diferencia a favor del eléctrico es clara, aunque no uniforme. Con carga domiciliaria subsidiada, el ahorro frente a la nafta súper va del 79% al 93%. Con tarifa residencial plena en la categoría más baja, la brecha ronda el 83%
Cuando la recarga depende de cargadores públicos, la ventaja sigue existiendo, pero se achica. En ese caso, recorrer 100 kilómetros cuesta entre 38% y 50% menos que hacerlo con el Cronos y nafta súper
El escenario más barato requiere una salvedad: durante agosto, el subsidio cubre hasta 300 kWh mensuales. Si el consumo de la vivienda y la carga del vehículo superan ese límite, el excedente se paga a tarifa plena. Además, sumar un auto eléctrico puede cambiar la categoría tarifaria y elevar cargos fijos y variables
La tarifa cambia según la provincia
Los números domiciliarios corresponden al AMBA y no sirven como regla automática para todo el país. Un relevamiento de la UBA y el Conicet mostró que una factura sin subsidios por 265 kWh llegó en julio a $103.569 en Córdoba, $108.008 en Mendoza y $157.046 en Neuquén, frente a un promedio nacional de $89.205
Esos valores no equivalen al costo marginal de cargar un auto, porque incluyen cargos fijos. Aun así, muestran que el precio final de la electricidad varía mucho entre jurisdicciones y que el ahorro puede ser menor fuera del AMBA
La comparación contempla solo gasto energético. No incluye precio de compra, mantenimiento, seguro, patente, depreciación ni la instalación de un cargador domiciliario