LONDRES.- El mensaje televisado de Javier Milei, con su referencia a “vientos de cambio” favorables a la Argentina en la cuestión Malvinas, no solo volvió a tensar la relación con Reino Unido. También reactivó una disputa interna en Londres y devolvió al centro del debate un caso que Buenos Aires sigue desde hace años: la transferencia de la soberanía de Chagos a Mauricio
La oposición británica usó esas declaraciones para cuestionar al gobierno laborista del flamante primer ministro, Andy Burnham. Según ese argumento, el acuerdo sobre Chagos habría transmitido una señal de debilidad y alentado a la Argentina a subir la presión sobre Londres
Un antecedente que Buenos Aires sigue de cerca
La Cancillería argentina observa Chagos como un precedente útil para su reclamo sobre Malvinas. Cuando Reino Unido y Mauricio firmaron en mayo de 2025 el acuerdo para transferir la soberanía del archipiélago, Londres mantuvo por 99 años el control de la base militar de Diego García, operada junto con Estados Unidos
Tras ese anuncio, la Argentina sostuvo que el entendimiento mostraba que este tipo de controversias puede resolverse por vías pacíficas y volvió a pedir que se retomen las negociaciones bilaterales por Malvinas
La lectura argentina, sin embargo, venía de antes. En 2019, después de que la Asamblea General de la ONU pidiera a Reino Unido que pusiera fin a su administración sobre Chagos y devolviera el archipiélago a Mauricio, la Cancillería lo calificó como un precedente favorable, aunque aclaró que ambos casos no son equivalentes
El entonces canciller Jorge Faurie fue más lejos y habló de una situación de desmembramiento territorial compartida por ambos conflictos, pese a sus diferencias históricas y jurídicas
La comparación que también incomoda en Londres
La idea de asociar Chagos con Malvinas no surge solo desde Buenos Aires. En el propio Parlamento británico, sectores conservadores usan ese antecedente para advertir sobre los efectos políticos de ceder soberanía en territorios de ultramar
El excanciller David Lammy intentó frenar esa lectura en 2024 al señalar que los casos no son comparables y al remarcar que la soberanía sobre Malvinas y Gibraltar no está en discusión. Aun así, la reacción a las palabras de Milei mostró que el argumento sigue activo en la política británica
Similitudes limitadas, diferencias centrales
Especialistas en derecho internacional consultados en su momento coincidieron en que ambos procesos comparten el marco general de la descolonización impulsada por la Resolución 1514 de la ONU, pero se diferencian en puntos decisivos
En Chagos, el reclamo se apoyó en el proceso de descolonización de Mauricio. En Malvinas, en cambio, Reino Unido invoca el principio de libre determinación de los pueblos a favor de los isleños, algo que la Argentina rechaza porque considera que se trata de una población implantada después de la ocupación británica de 1833
También cambia el camino jurídico. Mauricio llevó el caso ante la Corte Internacional de Justicia, que en 2019 emitió una opinión consultiva no vinculante en la que sostuvo que Reino Unido debía terminar su administración del archipiélago lo antes posible
Argentina nunca llevó Malvinas a un tribunal internacional y sigue apoyando su reclamo en la Resolución 2065 de la ONU, aprobada en 1965, que reconoce la existencia de una disputa de soberanía e insta a negociar
El exembajador Diego Guelar explicó en 2024 que Buenos Aires evita La Haya porque no tiene garantizado un fallo favorable y porque un proceso de ese tipo obligaría a incorporar no solo los argumentos argentinos y británicos, sino también la posición de los isleños
Más presión sobre el Atlántico Sur
La discusión volvió a subir de tono en un contexto de mayor tensión económica y estratégica en torno a Malvinas. En diciembre de 2025, Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration confirmaron la decisión final de inversión para desarrollar el yacimiento Sea Lion, con una primera etapa de 1800 millones de dólares y producción prevista para 2028
La Cancillería argentina calificó esa explotación como unilateral e incompatible con la Resolución 31/49 de la ONU, que pide evitar decisiones que alteren la situación mientras la disputa siga abierta
Del lado británico, el principal respaldo político al statu quo sigue siendo el referéndum de 2013, en el que el 99,8% de los votantes eligió continuar bajo administración británica, con una participación del 92%
Milei sumó ahora más presión con nuevas sanciones contra petroleras que operen en el área sin autorización de Buenos Aires y con un refuerzo de las capacidades militares argentinas en el Atlántico Sur, al tiempo que insistió en que el escenario internacional abre una nueva oportunidad para avanzar con el reclamo