Al invertir en una propiedad para alquilar, el barrio más caro no siempre es el que deja mejor margen. En el corredor norte del conurbano bonaerense, las zonas con menor valor de entrada suelen ofrecer una rentabilidad más alta que los sectores más exclusivos
En junio, la relación entre el precio de alquiler y el valor de venta de los departamentos alcanzó una rentabilidad bruta anual del 6,12%. Con ese nivel, un propietario necesita cerca de 16,3 años de alquiler para recuperar la inversión inicial, un plazo 10% menor al de un año atrás
Los barrios que más rinden
José C. Paz Centro encabeza el ranking con un retorno bruto anual del 9,1%. Le siguen José C. Paz Oeste, con 8,6%; Don Torcuato, con 8,53%; San Andrés, con 8,5%; y Villa Lynch, con 8,4%
El patrón se repite: donde el costo de compra es más accesible, la renta mejora. Aunque los alquileres sean más bajos que en las zonas premium, la inversión inicial menor empuja el rendimiento hacia arriba
El contraste con las zonas premium
Nordelta aparece en el extremo opuesto. Allí, el alquiler promedio de un departamento de dos ambientes llega a $843.975 mensuales y el precio de venta se ubica en US$3173 por m2. Aun con valores locativos altos, la rentabilidad bruta anual queda en 4,4%
Ese porcentaje lo deja entre los barrios con menor ganancia del mercado. También figuran en esa parte de la tabla La Lucila, con 4,2%; Rincón de Milberg, con 4,2%; Victoria, con 4,57%; y Del Viso, con 4,59%
Renta o resguardo de valor
La diferencia entre barrios no implica que las zonas más caras sean una mala decisión. Para muchos compradores, pesan factores como seguridad, infraestructura, calidad de los desarrollos y expectativa de revalorización
Pero si el objetivo principal es cobrar alquiler todos los meses, los números favorecen a las áreas menos consolidadas y de menor costo de ingreso