Una revisión sobre el uso de espacios en dos grandes hospitales públicos de Lima ha vuelto a poner sobre la mesa una pregunta incómoda: por qué áreas destinadas a la atención médica siguen ocupadas por negocios privados, sindicatos y terceros, sin que quede claro quién cobra por esos espacios ni qué beneficio reciben los establecimientos de salud

El caso involucra al Hospital Nacional Arzobispo Loayza y al Hospital Nacional Cayetano Heredia, donde funcionan restaurantes, cafeterías, quioscos, fotocopiadoras y laboratorios privados en ambientes que, según los hallazgos conocidos, fueron pensados para fines institucionales y hoy están parcialmente fuera del control directo de los hospitales

Loayza: áreas ocupadas y subarrendos sin retorno claro

En el Hospital Loayza, la Contraloría advirtió que una parte importante de su extensión está comprometida por cesiones y subarrendos. De acuerdo con la información revisada, de sus aproximadamente 72 mil metros cuadrados, más de 3 mil estarían subarrendados a terceros mediante sindicatos y asociaciones vinculadas al propio hospital

El punto más sensible es que los ingresos por esos subarrendos no llegarían a la administración del nosocomio. Además, 19 de los 23 establecimientos identificados no contarían con contrato o convenio que sustente su permanencia. La estimación mencionada en la auditoría bordea los S/900 mil

La asesoría jurídica del hospital sostiene que esta situación no nació en la gestión actual, sino que viene desde los años 90. Sin embargo, también reconoce que no se halló documentación suficiente que explique cómo se habilitó la ocupación de esos espacios

Otro de los casos observados es el de un laboratorio instalado dentro del hospital, cuyo uso habría pasado de una universidad a un operador privado. Según la información recopilada, ese espacio se subarrendaba por más de S/20 mil y además consumía servicios del propio establecimiento, como agua y electricidad, sin retorno económico para el hospital

La administración del Loayza afirma que ya remitió cartas notariales y que prepara expedientes individualizados para derivarlos a la Procuraduría, con el objetivo de iniciar los procesos de desalojo correspondientes

Cayetano Heredia: negocios en espacios cedidos por sindicatos

El Hospital Cayetano Heredia enfrenta una situación parecida. Allí, seis restaurantes operarían en ambientes cedidos por sindicatos sin que el hospital reciba una renta por su uso. La presencia de esos locales genera más ruido porque se ubican cerca de zonas donde los pacientes esperan atención médica

La dirección del hospital señala que está colaborando con la entrega de documentación a la Fiscalía, que ya investiga el caso. También admite que todavía se debe precisar qué servicios de energía y agua alimentan a esos negocios, y si están usando infraestructura del propio hospital

El argumento de la administración es que primero deben definirse responsabilidades antes de tomar decisiones sobre la permanencia de esos locales. Mientras tanto, los espacios siguen ocupados y no hay una fecha concreta para una resolución definitiva

Pacientes entre la espera y el hacinamiento

La discusión administrativa contrasta con lo que viven los pacientes. En ambos hospitales persisten la falta de camas, la espera por operaciones y la carencia de equipos de diagnóstico en funcionamiento. También hay limitaciones para ampliar consultorios, laboratorios y áreas de hospitalización

La situación muestra una tensión evidente: mientras algunos metros cuadrados siguen ocupados por actividades comerciales, los hospitales dicen necesitar precisamente esos espacios para atender más personas y reducir el hacinamiento

Responsabilidades y acciones legales

En el Loayza, la Contraloría incluso planteó presunta responsabilidad penal contra 12 altos funcionarios, incluido el director actual, por la posible inacción frente a la ocupación de ambientes. Paralelamente, se ha pedido el deslinde de responsabilidades por la vía administrativa

Más allá de cada expediente, el fondo del asunto sigue siendo el mismo: quién administra los terrenos públicos dentro de los hospitales, quién se beneficia de ellos y por qué esos espacios no están siendo recuperados para ampliar la atención médica

Mientras esa respuesta no llegue, la escena se repite: negocios funcionando dentro de hospitales con déficit de infraestructura y pacientes esperando una cama, una operación, una tomografía o simplemente un lugar donde ser atendidos