Corea del Sur, Japón y Estados Unidos realizarán el próximo mes maniobras militares trilaterales para reforzar su respuesta ante las amenazas nucleares de Corea del Norte, en un nuevo episodio de tensión en la península coreana

El ejercicio, llamado Freedom Edge, comenzará el 7 de septiembre y se extenderá durante cinco días en aguas cercanas a la isla de Jeju, al sur de Corea del Sur. Las autoridades surcoreanas lo describen como una operación defensiva, orientada a responder a amenazas de misiles y armas nucleares, además de promover la estabilidad regional

Un ejercicio pensado para defensa aérea, naval y antisubmarina

Freedom Edge fue lanzado en 2024 para elevar el nivel de coordinación entre las tres fuerzas armadas. Incluye entrenamientos aéreos y navales con foco en defensa conjunta contra misiles balísticos, guerra antisubmarina, vigilancia y otras capacidades

Pyongyang ya había criticado estas maniobras, a las que calificó como una demostración imprudente de fuerza. También sostiene que responden a una estrategia de Estados Unidos para contener a China y presionar a Rusia

Pyongyang endurece el tono y descarta volver a hablar

El anuncio llega después de que Corea del Norte prometiera represalias por lo que considera hostilidades de Washington. La perspectiva de una reanudación cercana del diálogo con Estados Unidos se aleja aún más, pese a que Donald Trump redujo recientemente la escala de un ejercicio bilateral con Corea del Sur como gesto hacia el Norte

La semana pasada, Estados Unidos y Corea del Sur concluyeron antes de lo previsto el ejercicio anual Ulchi Freedom Shield, luego de que Trump ordenara reducirlo de forma sustancial. Poco después, Corea del Norte respondió lanzando alrededor de 10 misiles balísticos de corto alcance hacia el mar

El régimen norcoreano insiste en que no retomará el diálogo mientras se mantenga la exigencia de desnuclearización como condición previa. Desde el colapso de las conversaciones de 2019, Kim Jong-un amplió su arsenal nuclear y estrechó vínculos con Rusia en el contexto de la guerra en Ucrania

Más presión diplomática y más respuestas militares

En paralelo, el Ministerio de Relaciones Exteriores norcoreano acusó a Washington de acciones hostiles, entre ellas la posible venta de misiles aire-aire a Corea del Sur y el impulso de programas vinculados con derechos humanos y circulación de información hacia el Norte

Pyongyang prometió responder de manera inmediata y contundente, al tiempo que denunció que estas medidas buscan desestabilizar su sistema social. Desde Seúl, el nuevo despliegue trilateral apunta a mostrar coordinación militar frente a una amenaza que sigue sin señales de distensión