El cáncer de pulmón volvió a ocupar la atención internacional tras conocerse que el papa León XIV fue diagnosticado con un adenocarcinoma pulmonar. En la Argentina, sin embargo, la enfermedad ya representa desde hace años una de las principales causas de muerte por cáncer
Durante 2024 se registraron 8397 fallecimientos por tumores malignos de tráquea, bronquios y pulmón: un promedio de 23 muertes por día. En 2023 habían sido 8536, por lo que se produjo una reducción de 139 casos, equivalente al 1,6%
Más mortalidad que diagnósticos
El cáncer de pulmón ocupa el cuarto lugar entre los tumores más frecuentes, detrás de los cánceres de mama, colorrectal y de próstata. Las estimaciones para 2024 indican que en el país se diagnostican alrededor de 12.766 nuevos casos por año
La comparación con otros tumores muestra el peso de la enfermedad: de las 59.537 muertes por cáncer registradas en 2024, 8378 correspondieron al cáncer de pulmón, cerca del 14%. Le siguieron el cáncer colorrectal, con 7455 fallecimientos; el de mama, con 5912; y el de próstata, con 3483
La distribución cambia según el sexo. En los hombres, el cáncer de pulmón es la principal causa de muerte por cáncer. En las mujeres, el primer lugar corresponde al cáncer de mama
El diagnóstico suele llegar tarde
Una de las principales dificultades es que la enfermedad suele identificarse cuando ya se encuentra en una etapa avanzada. En esos casos, los pacientes pueden consultar por cansancio, tos o expectoración, pero también por señales vinculadas con metástasis, como dolor óseo, acumulación de líquido en la pleura o manifestaciones neurológicas
La detección de un nódulo mediante un estudio por imágenes antes de la aparición de síntomas puede permitir una intervención más temprana. En el caso del Papa, el nódulo habría sido encontrado durante controles de rutina, cuando todavía estaba localizado, lo que permitió indicar una extirpación quirúrgica
También existen demoras para acceder a consultas, estudios y procedimientos como endoscopías o punciones. El problema afecta especialmente a quienes se atienden en hospitales públicos y puede deteriorar la condición clínica antes de la consulta oncológica
Una incidencia alta en la región
La tasa estimada de incidencia en la Argentina es de 19,2 nuevos casos cada 100.000 habitantes, ajustada por edad. El valor es inferior al de Uruguay, que alcanza 28,7, pero supera a Brasil, con 13,9; Chile, con 11,5; Paraguay, con 10,3; y Bolivia, con 8,9
Las diferencias pueden relacionarse con los patrones históricos de tabaquismo, las exposiciones ambientales y laborales, y las características de los sistemas de diagnóstico y registro. Por eso, las comparaciones deben interpretarse dentro del contexto epidemiológico de cada país
Tratamientos y prevención
El tabaquismo continúa siendo el principal factor de riesgo conocido, aunque también pueden desarrollar la enfermedad personas que nunca fumaron. Entre los factores asociados se encuentran el humo de segunda mano, el radón, ciertos agentes laborales y la contaminación del aire
Las terapias dirigidas contra alteraciones moleculares, la inmunoterapia y los avances quirúrgicos y radioterápicos ampliaron las alternativas para distintos grupos de pacientes. Además, la mortalidad masculina por cáncer de pulmón se redujo un 36% entre 2014 y 2024
A pesar de esa tendencia, los hombres todavía concentran cerca del 61% de las muertes y más del 80% ocurre en personas de 60 años o más
El desafío de detectar antes
En algunos países, la combinación de nuevas terapias y métodos de detección precoz contribuyó a reducir la mortalidad. La tomografía puede identificar tumores cuando aún son nódulos pequeños, potencialmente operables y con mayores posibilidades de curación
La Argentina todavía no cuenta con un programa nacional consolidado de detección temprana mediante tomografía de baja dosis para personas de alto riesgo. A eso se suman las barreras para acceder a terapias dirigidas e inmunoterapia, tanto en el sistema público como, en algunos casos, en el privado