Antes de que Buenos Aires comience su actividad, el mercado de flores de Barracas ya está en movimiento. En el predio de Olavarría 3240, changarines, fleteros, productores y compradores recorren pasillos repletos de baldes, ramas y cientos de varas

El establecimiento ocupa un galpón de 24.000 metros cuadrados y reúne a productores, revendedores y mayoristas que abastecen a florerías, decoradores y paisajistas de distintas partes del país. Los floricultores ofrecen lo que cosechan en sus propias quintas, mientras que los distribuidores suman especies importadas, follajes exóticos y variedades llegadas desde otras provincias

El espacio está organizado en sectores de flores de corte, follajes, viveros e insumos para floristas. Aunque funciona con precios mayoristas, no exige ser comerciante ni establece un mínimo de compra. El requisito principal es llegar temprano: la mercadería más buscada suele venderse durante los primeros minutos

Una historia ligada a la inmigración japonesa

La actividad florícola comenzó a consolidarse con la llegada de inmigrantes japoneses, que desde 1909 incorporaron técnicas especializadas para el cultivo de flores de corte. En 1940, 32 productores de esa comunidad fundaron la Cooperativa Argentina de Floricultores

Con el paso del tiempo, la actividad también recibió el aporte de familias portuguesas, italianas y españolas. Juan Cruz Taverna representa la cuarta generación de una de esas familias: su bisabuelo Noboru Suzuki inició el recorrido, seguido por sus abuelos en Corrientes y luego por su padre y su tío en Berazategui

Durante sus primeros años, las ventas se concentraron en el Mercado de Concentración de Leandro N. Alem al 1400. En 1952, la cooperativa inauguró una sede en los antiguos Talleres Metalúrgicos de La Unión, en Corrientes y Acuña de Figueroa

Más tarde, el mercado se instaló en Almagro. Para 1998 reunía a unos 800 floricultores en un predio de 8.000 metros cuadrados. El lugar quedó pequeño, fue vendido en 2002 y, después de una breve etapa en Avellaneda, la cooperativa llegó en 2004 a su sede definitiva de la calle Olavarría

De dónde llegan las flores

La mayor parte de las flores de corte proviene de la zona sur del Área Metropolitana de Buenos Aires, especialmente de La Plata, región que aporta el 80% de la producción nacional de este tipo

En el norte del conurbano, con Escobar y Garín como principales referencias, se producen plantas ornamentales en maceta y bulbos de estación, entre ellos las fresias. Misiones aporta especies tropicales y follajes, mientras que durante el invierno llegan tulipanes desde la Patagonia

También hay productos importados. Las rosas de tallo largo provenientes de Ecuador y Colombia se trasladan en aviones de carga acondicionados, ya que las condiciones de la región pampeana no permiten obtener a gran escala el tamaño y la firmeza que alcanzan en los Andes

Una cadena que comienza la tarde anterior

El trabajo de los productores empieza mucho antes de la apertura del mercado. La cosecha suele realizarse entre las 18 y las 19 del día anterior, cuando las temperaturas son más bajas y las plantas sufren menos estrés hídrico

Luego, las varas se clasifican, se agrupan y se cargan en camiones térmicos o furgones acondicionados. El traslado nocturno mantiene la cadena de frío y ayuda a que los capullos conserven su energía hasta el momento de la venta

En primavera, la jornada puede extenderse desde la noche hasta el final de la mañana siguiente. Productores y compradores llegan desde temprano para abastecer florerías, talleres y repartos, en un movimiento que combina cansancio, apuro y entusiasmo

Cómo se conserva la frescura

Millones de tallos ingresan semanalmente y deben distribuirse en pocas horas. Para preservar su calidad, el mercado cuenta con cámaras frigoríficas y evita que las flores permanezcan sobre superficies secas

Al bajar de los vehículos, los tallos se colocan en recipientes con agua limpia, nutrientes florales y bactericidas. Ese cuidado permite prolongar la vida de las flores y mantenerlas en condiciones hasta su llegada al comprador

Las floraciones del duraznero y del cerezo anuncian el comienzo de la primavera. En esa época también se destacan las astromelias, las marimonias y las fresias, favorecidas por los días fríos y nublados

Los hábitos de consumo también modificaron la oferta. La compra dejó de concentrarse únicamente en flores destinadas a cementerios y aumentó el interés por variedades coloridas, duraderas y con pimpollos cerrados, para observar su apertura y disfrutar el aroma en casa

El auge de las flores silvestres y secas

Las variedades de aspecto campestre ganaron presencia en ramos, ambientaciones y celebraciones. Algunos puestos se especializan en follajes rústicos, gramíneas, cardos y ramas que evocan la vegetación de un bosque

Las flores secas son otra alternativa para quienes buscan arreglos de larga duración. Se comercializan en ramos sometidos a procesos de deshidratación y teñido artesanal, con elementos como cola de zorro, flores de loto y hojas de palmera

Para quienes trabajan en el sector, anticipar las tendencias es uno de los mayores desafíos. Cada evento puede exigir combinaciones de colores y especies poco habituales, lo que obliga a adaptar constantemente la propuesta

Un calendario que cambia con las estaciones

Algunas especies se encuentran durante todo el año, como crisantemos, claveles, gerberas, rosas y eucaliptos. Otras aparecen durante períodos específicos

  • Primavera: fresias, conejitos, azucenas, jazmines del cabo y girasoles.
  • Verano: hortensias, nardos, agapantos, crisantemos, san vicentes y lisianthus.
  • Otoño: marimonias, astromelias, fresias, lilium y follajes cobrizos.
  • Invierno: tulipanes y junquillos.

Qué saber antes de visitar el mercado

El mercado abre los lunes, miércoles y viernes de 5 a 8 de la mañana, y los sábados de 8 a 10. Para encontrar mayor variedad y mejor calidad, conviene llegar al comienzo de la jornada

Es recomendable llevar un carrito propio, similar a los utilizados para hacer compras en ferias. Los puestos no entregan bolsas plásticas y los paquetes húmedos pueden resultar difíciles de transportar

El predio dispone de estacionamiento interno. Muchos vendedores aceptan transferencias y billeteras virtuales, aunque el efectivo continúa siendo útil para negociar con productores directos, especialmente al cierre de la jornada

Después de las 6:30 o 7 de la mañana, el café ubicado junto al playón principal se convierte en un punto de encuentro. Allí floristas y productores conversan sobre los precios, comparten recomendaciones y terminan la jornada con un café

La cooperativa informa sus ingresos, ferias especiales y novedades institucionales a través de su cuenta oficial de Instagram: @mercadodeflores